30/03/2020

El secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), Javier Garat, pone el acento en la incapacidad del sector pesquero por cumplir a bordo de los barcos con las medidas de seguridad y recomendaciones sanitarias para evitar contagios de Covid-19. Las empresas se debaten entre el deber de salir a trabajar, ya que hay que abastecer a la población de alimentos, y la necesidad de hacer un parón en su actividad para garantizar la salud de sus trabajadores. Y Garat tiene claro que hay que priorizar lo segundo. Todo ello, en un contexto de caída de los precios en el que pescados como el rape, la merluza o el gallo valían la semana pasada menos de la mitad de lo que valían a principios de la semana anterior.

Javier Garat
Secretario general de CEPESCA

¿Cuáles son los principales problemas a los que se están enfrentando las empresas del sector pesquero durante la crisis del Covid-19?

Javier Garat: El Covid-19 está teniendo un gran impacto en el sector pesquero español. El principal problema es poder cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y con las recomendaciones sanitarias a bordo de los barcos que ha planteado el Gobierno.

Recomendaciones sanitarias. “Es materialmente imposible que podamos cumplir con medidas como la distancia de seguridad mínima de dos metros entre personas a bordo de los barcos, especialmente para la flota de bajura.”

¿Cómo afecta esto a los barcos más pequeños, que forman parte de la flota de bajura?

La flota de bajura está teniendo serios problemas. Mantener la distancia de seguridad mínima de dos metros entre personas es muy complicado en estos barcos ya que hay que estar juntos para realizar las maniobras, las camas están a menos de un metro unas de otras, etc. Es materialmente imposible que podamos cumplir con estas medidas. A esto hay que añadir la falta de equipo de protección individual como mascarillas o guantes.

En torno al 60% de las empresas que operan en el Mediterráneo han tenido que parar su actividad por ser incapaces de cumplir con las medidas. En el golfo de Cádiz la proporción es algo menor, de entre el 40% y el 50%. Estas empresas están intentando acogerse a un ERTE por fuerza mayor.

Parón de la actividad. “En torno al 60% de las empresas que operan en el Mediterráneo han tenido que parar su actividad por ser incapaces de cumplir con las medidas de seguridad.”

¿Es más fácil para la flota de altura y gran altura, con barcos más grandes?

Para la flota de altura, que suele pasar entre 10 y 12 días pescando en las aguas de Francia, Reino Unido o Irlanda, su principal problema llega al hacer la descarga en el puerto ya que su tripulación se relaciona con el personal del puerto, de la lonja, etc. Ahí es donde se incrementa el riesgo de contagio.

En cuanto a la flota de gran altura, que pasa meses en alta mar, son quienes están menos expuestos al Covid-19 ya que permanecen en grupos aislados, pero tienen el mismo problema al llegar a puerto. Además, hay muchos países que bloquean la entrada de españoles o europeos en su territorio, que tienen medidas de confinamiento o que también han declarado el estado de alarma. Por eso, estas flotas están intentando aguantar el máximo tiempo posible en alta mar sin descargar, haciendo dobles turnos y dando lo mejor de ellos mismos para poder continuar con su actividad.

Aplazar la descarga en el puerto. “La flota de gran altura está intentado aguantar el máximo tiempo posible en alta mar para evitar problemas como el bloqueo de la entrada de españoles y europeos en algunos países.”

¿Está sufriendo también el sector desde el punto de vista de la demanda?

El cierre completo del canal horeca y el confinamiento de los españoles en sus casas ha bajado la demanda de pescado fresco y ha hecho que el precio se hunda. Esto comenzó primero con el marisco, y después se extendió al resto de productos del mar. El precio que tenía la semana pasada la merluza, el gallo o el rape es menos de la mitad de lo que costaba a principios de la semana anterior.

Además, los compradores que están yendo hoy a las lonjas no llegan al 50% de lo que es habitual.

¿Cómo se traduce esto en el punto de venta?

Hoy hay menos oferta. Me da la sensación de que, al inicio de la crisis, distribuidores y pescaderías compraron grandes volúmenes de producto por la avalancha de compras que se estaba registrando, y al tercer o cuarto día bajó considerablemente. Las pescaderías y los distribuidores están haciendo un gran esfuerzo por mantener la oferta, pero la realidad es que hoy ya hay dificultades debido al cese de actividad de algunas empresas.

Caída de precios. “El cierre completo del canal horeca y el confinamiento de los españoles en sus casas ha bajado la demanda de pescado fresco y ha hecho que el precio se hunda.”

¿Y qué afectación está teniendo el Covid-19 sobre los recursos humanos?

Muchas empresas están presentando ERTE, sobre todo las que están especializadas en el sector horeca. Después de una reflexión seria, creo que lo prioritario es velar por la salud de las personas y dejar lo económico en un segundo plano, a pesar de que sigue siendo, sin duda, muy importante. Queremos ganarle la batalla al virus, reducir el número de contagios. Si no actuamos, el sector pesquero seremos de alto riesgo.

De momento se han presentado ERTE en Catalunya, en Valencia y en Andalucía, y en el resto de comunidades autónomas pasará igual. Estamos a la espera de recibir respuesta del Gobierno sobre si realmente podemos acogernos a esta medida ya que, en principio, no estamos incluidos en los sectores que han de parar su actividad, pero, por otro lado, no podemos cumplir con las recomendaciones sanitarias si seguimos trabajando.

Menos oferta en el punto de venta. “Las pescaderías y los distribuidores están haciendo un gran esfuerzo por mantener la oferta, pero la realidad es que hoy ya hay dificultades debido al cese de actividad de algunas empresas.”

¿Se prevé que esta parada del sector pesquero se traduzca en una bajada más pronunciada de la oferta que tenemos hoy?

Me da la sensación de que, tarde o temprano, el sector que pesca en aguas nacionales parará, con lo cual dejará de aportar su parte de producto al mercado. Pero la flota de gran sol intentará mantener su actividad en la medida de sus posibilidades, aunque ya hay empresas en Galicia y en el País Vasco que han anunciado un ERTE. Y en el caso de la flota congeladora irá a pescar, además de que tenemos ya producto congelado almacenado. Así que tenemos pescado suficiente para cubrir el abastecimiento por mucho tiempo. Es cierto que quizás, durante un tiempo, no tengamos el pescado local, pero será suplido por este otro producto.

Abastecimiento garantizado. “Tarde o temprano, el sector que pesca en aguas nacionales parará y dejará de aportar su parte de producto al mercado. Pero tenemos pescado para cubrir el abastecimiento por mucho tiempo.”

¿Cómo se ven modificadas las importaciones y las exportaciones?

Desde que apareció el virus en China, las relaciones comerciales con los países asiáticos se han visto interrumpidas brutalmente. Hay muchas empresas que se dedicaban a la exportación a estos países y que vieron cómo, de la noche a la mañana, se les cerraba el mercado cuando comenzaron a dictaminarse medidas de confinamiento en China. Aunque justo ahora hay alguna empresa que ha vuelto a tener pedidos de China. Creo que esto puede ser una tendencia general.

Exportaciones. “Justo ahora hay alguna empresa que ha vuelto a tener pedidos de China. Creo que esto puede ser una tendencia general.”

¿Con qué escenarios piensa que podría encontrarse el sector tras superar esta crisis?

No estamos ante una situación de normalidad. Lo mejor que podemos hacer es un llamamiento al consumidor para que consuma pescado y marisco, un producto que sin duda ayuda a mantener un buen estado de salud y es parte de una dieta equilibrada. Esperamos que, cuando esta crisis se supere, el sector de productos del mar vuelva a mostrar su comportamiento habitual.

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