Mila Valcárcel, managing director de Eatable Adventures
Nº 236 – ABRIL 2021

Igual que internet a finales del siglo XX, la cadena de valor agroalimentaria es hoy el sector que presenta las mayores oportunidades en el ámbito de la inversión. No en vano, el sector recibió en 2020 más de 26 billones de dólares a nivel global, principalmente a través de start-ups ágiles y disruptivas. Estas inversiones y el covid-19 son los dos elementos que están acelerando la transformación
del sistema alimentario. La sostenibilidad, la preocupación por la salud, y una mayor búsqueda de conveniencia, transparencia y eficiencia por parte del consumidor son las tres macrotendencias que llegan con fuerza.

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400 start-ups en España están trabajando en innovación aplicada a la cadena de valor agroalimentaria.

Con un tamaño global de 14,5 trillones de euros, la cadena de valor agroalimentaria representa la próxima gran oportunidad en el ámbito de la inversión, similar a la que supuso internet a finales del siglo XX. Y, del mismo modo en que la transformación de casi todos los sectores económicos que internet nos ha traído en estos 20 años, ya vislumbramos una gran metamorfosis del sector alimentario.

Desde Eatable Adventures estamos observando, desde una posición privilegiada, esta revolución. La perspectiva global que nos proporciona el trabajo con más de 20 corporaciones alimentarias en 3 continentes diferentes, el análisis de más de 1.400 proyectos innovadores de start-up de todo el mundo tan solo en el año 2020 que aportan alta tecnología a lo largo de toda la cadena de valor y la relación con más de 300 instituciones, hubs de innovación e inversores especializados en 30 países diferentes es realmente reveladora de cómo será este futuro.

Inversión y covid-19, acelerando la transformación

El sistema alimentario, como la mayoría de los sectores, ha sido impactado por el covid-19 acelerando su transformación tecnológica y replanteando por completo las estrategias de crecimiento de los diferentes actores de la cadena de valor. La tecnología ha demostrado ser el principal camino para solucionar los retos que presenta el sistema alimentario y esto se puede corroborar analizando la inversión en start-up de Foodtech en el último año.

Según Agfunder (1), la inversión total a nivel global en este ámbito en 2020 fue de 26,1 billones de dólares, alcanzando una madurez que evidencia que este sector ya no es un nicho, sino el presente y futuro de nuestra alimentación. Las start-up están siendo las grandes protagonistas de esta revolución por ofrecer soluciones disruptivas, ágiles y eficientes en un momento de máxima incertidumbre para la humanidad.

En 2020, la inversión en start-up foodtech europeas que aplican tecnologías a lo largo de la cadena de valor agroalimentaria ha llegado a los 2,7 billones de euros (2), donde España está representada por un principal unicornio en el sector delivery: Glovo.

Siendo el sector agroalimentario uno de los principales motores de nuestra economía, es evidente que España tiene todo el potencial para convertirse en una FoodTech Nation capaz de atraer talento e inversiones, compitiendo con otros hubs de innovación como Singapur o Israel.

Solo en nuestro país, según nuestro informe “El estado del Foodtech en España”, están activas más de 400 start-up trabajando en innovación aplicada a la cadena de valor agroalimentaria, una cifra comparable a países como Francia, ligeramente superior a Reino Unido y menos de la mitad de las 900 start-up que residen en Israel (3).

Es casi imposible hacer una predicción de cómo será el sistema alimentario dentro de 20 años, pero comenzamos a atisbar las principales macrotendencias que está impulsando este cambio y que tendrán un impacto profundo en cómo comeremos en los próximos años. Son la sostenibilidad, la preocupación por la salud, y la transparencia y conveniencia.

1. Sostenibilidad como driver de disrupción

La aplicación de tecnologías innovadoras en el sector agroalimentario puede llegar a impulsar 6 de los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que las Naciones Unidas quieren alcanzar en 2030. En concreto se consideran los ODS: fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, acción por el clima, vida submarina y vida de ecosistemas terrestres.

El impacto de las tecnologías más disruptivas en el sector agroalimentario representa una palanca fundamental en las estrategias de acción por el clima y fin de la pobreza, pasando de un modelo de producción centralizado a uno descentralizado.

Por primera vez, en 2020, la inversión en tecnologías al comienzo de la cadena o “upstream” superó a las del final de la cadena, motivada fundamentalmente por inversiones en soluciones para aumentar la eficiencia de la agricultura y la ganadería y en alimentos innovadores.

Estamos atravesando una etapa de transformación de la producción primaria en una industria del sector secundario gracias a tecnologías como el cultivo vertical y la agricultura de precisión y aquellas que desarrollan la alternativa proteica como el cultivo celular, la fermentación y el “plant based”.

  • Por ejemplo, la start-up española H2hydroponics desarrolla soluciones de cultivo hidropónico que garantizan el volumen y el coste de producción a través de una novedosa tecnología que fusiona los sistemas de cultivo hidropónico tradicionales NFT y DWC, permitiendo así diseñar un sistema eficiente y control de invernaderos capaces de producir un 30% más rápido en cualquier lugar del mundo, inclusive en climas extremos como Dubai o Groenlandia.

En esta línea, la inversión en proteína alternativa se ha visto especialmente favorecida tanto por la mayor preocupación por la sostenibilidad como por el aura de salud que acompaña a este tipo de productos. Ha conseguido un total de inversión global en proteína alternativa de $3,1 billones en total en 2020, según The Good Food Institute (4).

En este ámbito encontramos tecnologías muy diferentes entre las que destacan, entre otras, la fermentación, el cultivo celular, o la aplicación de tecnologías como la inteligencia artificial o la impresión 3D usando ingredientes vegetales para mejorar las alternativas presentes en la actualidad. Todo ello para lograr varios objetivos: eliminar a los animales de la ecuación para producir proteína a nivel global, acortar las cadenas de suministro e impulsar la seguridad alimentaria.

  • Fundada en 2019, la start-up TurtleTree Labs, con sede en Singapur, es la primera empresa en producir leche a base de células. Esta start-up de biotecnología es pionera en la innovación de producir leche materna para todos los seres humanos, recreando su composición, funcionalidad y sabor.
  • Con sede en Buenos Aires y arrancando sus operaciones en Europa, Innomy abre una tercera vía a la producción de alternativas proteicas. Su foco es el desarrollo de análogos de carne y de pescado empleando para ello el micelio, que otorga a los alimentos producidos cualidades únicas de sabor y textura, mínimo impacto medioambiental y, además, las propiedades funcionales de los hongos. Dentro de esta misión, también cobra una gran importancia la gestión del desperdicio. Algunas start-up ya están dando soluciones para gestionarlo, desde el aprovechamiento de ingredientes hasta la predicción de uso de alimentos en restaurantes.
  • MOA Foodtech combina biotecnología e inteligencia artificial para crear ingredientes de alto valor funcional y nutricional a partir de residuos y subproductos de la industria alimentaria. Esta start-up española está trabajando en desarrollar soluciones científico-tecnológicas disruptivas para ayudar a la sociedad a alimentarse de forma saludable, reduciendo el impacto medioambiental.
  • Winnow propugna que todo aquello que se puede medir, se puede gestionar. Con su tecnología, reduce entre un 40-70% del desperdicio alimentario en entre 6 y 12 meses, dando como resultado una reducción de costes de entre un 2% y un 8% en el foodservice.

‘Food as medicine’. La personalización cobra un papel fundamental, pudiendo adaptar los productos a las necesidades y gustos de cada consumidor.

2. Preocupación por la salud

Entre los alimentos innovadores, encontramos gran interés en aquellos desarrollos que ofrecen beneficios para la salud entre los que destacan las funcionalidades como la salud mental y digestiva.

El concepto ‘food as medicine’ ya estaba ganando tracción antes de la pandemia, pero esta categoría de productos ha experimentado un gran crecimiento en los últimos meses. En este ámbito, la personalización cobra un papel fundamental, pudiendo adaptar los productos a las necesidades nutricionales y a los gustos de cada consumidor. Esto se está haciendo posible gracias, principalmente, a la aplicación de tecnología de aprendizaje automático que permite hacer desarrollos más rápidos, adaptándose a las necesidades y sin sacrificar el sabor.

  • Nuritas es una de las principales start-up que trabajan en la revolución del diseño de productos saludables. Combina inteligencia artificial y peptidómica para descubrir los péptidos bioactivos con extraordinarios efectos en la salud. Esta start-up irlandesa cuenta ya con €30 millones de inversión con el objetivo de revolucionar la alimentación con la aplicación de biotecnología.
  • Journey Foods agiliza enormemente el desarrollo de alimentos mediante la aplicación de tecnología. Su software contiene una base de datos extensa y estandarizada para extraer datos de millones de ingredientes y nutrientes para que sus algoritmos analicen e investiguen metódicamente formulaciones optimizadas basadas en cadenas de suministro sostenibles, nutrición personalizada y otros aspectos clave. Su empleo permite a las empresas de gran consumo acelerar de forma importante el lanzamiento de nuevos productos más saludables.
  • Cocuus, start-up española especializada en desarrollar soluciones industriales para la producción de análogos de alimentos en base vegetal, ha desarrollado una plataforma de impresión 3D de análogos de comida con purés personalizados para población geriátrica y con problemas de deglución, lo que les permite volver a disfrutar de recetas clásicas, con la misma apariencia y sabor que las reales, pero enriquecidas y con la textura adecuada a sus necesidades.

Nuevos modelos de negocio. La tecnología aplicada a la alimentación no sólo está generando nuevos ingredientes, productos o canales.

3. La revolución de los canales: conveniencia, transparencia y eficiencia nunca fueron tan importantes

Por otra parte, los canales cobran especial importancia. Estos se han visto totalmente transformados y en algunos casos estos cambios no serán reversibles. El covid-19 ha acelerado la adopción masiva de marketplaces y la necesidad de desarrollar modelos de distribución más eficientes y disruptivos. Según el informe “The State of European Food Tech 2021”, realizado por Dealroom y Five Seasons Ventures, en Europa, las soluciones de venta de alimentos de forma directa al consumidor fueron las más favorecidas por la situación del covid-19, generando un valor total de €84 billones en 2020 (5).

Si, hasta este momento, el delivery de restauración era la categoría estrella, los nuevos modelos de ‘e-grocery’ están siendo la gran apuesta por parte de inversores, consiguiendo también la adopción masiva por parte del consumidor.

Esta llegada directa al consumidor ha impulsado también la necesidad de conocer el origen de los alimentos que consumimos. La trazabilidad alimentaria es percibida por los consumidores como una garantía de máxima transparencia de las compañías y, en especial, de los nacientes marketplaces.

  • Cortilia es el marketplace de alimentos frescos más grande de Italia. Su diferenciación se basa en los productos frescos de origen local, cuya frescura y procedencia comunica de forma destacada. A la oferta de frescos, suma también productos de despensa de productores locales. En el periodo 2019-2020 incrementó sus ventas un 175%, lo que provocó un gran impulso por parte de inversores, cerrando una ronda de 34M € recientemente.

Además de los marketplaces trabajando activamente en demostrar el origen de sus productos, existen start-up dedicadas a trazar específicamente al origen del alimento al consumidor final y ofrecer a la industria un mayor control de los riesgos que puedan afectar a la cadena de suministro de alimentos.

  • Connecting Food es una solución para ofrecer trazabilidad en la cadena alimentaria. Permite a las empresas rastrear y auditar digitalmente todos los productos alimenticios en tiempo real a lo largo de toda la cadena de suministro.

En el foodservice, la llegada del covid-19 ha favorecido la implantación de tecnologías que contribuyan a incrementar la eficiencia, la seguridad y la transparencia, mediante la automatización de los procesos como los pagos, la producción de platos o la distribución de los mismos desde canales propios. La robótica, la inteligencia artificial y la sensórica se suman a las tecnologías previas que podíamos encontrar en restaurantes.

  • Proppos, que recientemente ha cerrado una ronda cercana al millón de euros, está trabajando en el reconocimiento de comida mediante algoritmos de deep learning y visión por computador. Gracias a esta tecnología, ofrece soluciones de alto valor añadido, como self check-out, enfocadas a mejorar la productividad en restauración y en retail alimentario.
  • We Tech Food ha desarrollado un nuevo modelo operativo de restauración llamado KAAS (kitchen as a service). A través de la implantación de su tecnología robótica y su software de gestión, permite eliminar prácticamente el componente humano (y el error y las mermas) en las cocinas.

El reto darwiniano: adaptarse para sobrevivir

El gran reto de las empresas consolidadas de alimentación es adaptarse a tiempo. Para ello es muy importante ser conscientes de cómo la tecnología está afectando a toda la cadena de valor en las industrias consolidadas, cómo la inversión está apoyando las soluciones más disruptivas que cambian por completo las reglas del juego y, por supuesto, acercarse al consumidor de una forma nueva que permita conocerle mejor y personalizar la oferta.

La tecnología aplicada a la alimentación no sólo está generando nuevos ingredientes, productos o canales, está generando nuevos modelos de negocio que pueden poner en aprietos a cualquier eslabón de la cadena de valor agroalimentaria si no somos capaces de anticiparlos y/o cooperar con ellos.

Las soluciones actuales más disruptivas y transformadoras del sistema alimentario provienen de las start-up, al igual que ocurrió con el nacimiento de internet. Mientras que en otros sectores la disrupción de la tecnología ya ha ocurrido, como en el financiero, el farmacéutico o el turístico… necesitamos generar una nueva visión de la innovación en la industria alimentaria española y establecer modelos de colaboración con los agentes más disruptivos, que se encuentran diseminados por todo el planeta.

Desde Eatable Adventures somos conscientes del gran reto que suponen estos nuevos modelos de colaboración y nos hemos especializado en acompañar a industrias, start-up, gobiernos e inversores en el camino de construir las compañías de alimentación del futuro.

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* Fuentes:
1. Agfunder Agrifoodtech Report. (2021) Agfunder: https://agfunder.com/research/ 2021-AgFunder-agrifoodtech-investmentreport/
2. Sifted ”In data: Europe’s foodtech ecosystem in 2020” https://sifted.eu/articles/european-foodtech-2020-data/
3. “El estado del Foodtech en España 2020”. (2020) Eatable Adventures: https://www.eatableadventures.com/informe/
4. “Trends in alt protein”. (2021) The Good Food Institute: https://gfi.org/blog/2020- state-of-the-industry-highlights
5. “The State of European Food Tech 2021”. (2021) Five Seasons Ventures & Dealroom: https://foodtech.vc/the-state-of-europeanfood-tech-2021.pdf

 
firma mila

MILA VALCÁRCEL
Managing director de Eatable Adventures

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