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La Inteligencia Artificial como herramienta para personalizar alimentos y bebidas

La Inteligencia Artificial es una de las principales herramientas que la industria de la alimentación y las bebidas puede utilizar para aplicar la personalización en sus productos, ya que esta última se trata de una tendencia más relevantes del sector.

Las consecuencias de aplicar la Inteligencia Artificial en la industria alimentaria como herramienta de personalización:

  • Aprendizaje mediante experiencias de clientes reales – Un ejemplo de este aprendizaje es el uso que hace de los chatbots combinados con inteligencia artificial el fabricante de cerveza IntelligentX para mejorar el sabor de sus cervezas. Para ello, se propone a los consumidores que prueben una de cuatro variedades (Amber AI, Black AI, Golden AI o Pale AI) y después compartan lo que opinan sobre ella con un chatbot de Facebook. Tras ello, el algoritmo denominado ABI (Artificial Beer Intelligence) se encarga de analizar las valoraciones recibidas, y convertirlas después en sugerencias de mejora de la próxima remesa de cerveza. El uso del refuerzo en el aprendizaje, combinado con la toma de decisiones bayesiana, hace que la Inteligencia Artificial aprenda de la experiencia cuando un cambio tiene éxito. A medida que el algoritmo mejore, IntelligentX espera que ayude al equipo a ganar una gran competición cervecera reforzando sus recetas.
  • Diseño de productos en base a la recogida de datos – La empresa estadounidense Analytic Flavor System ha creado una plataforma de Inteligencia Artificial integrada en una app y conocida como Gastrograph. Esta se encarga de recopilar datos muy concretos de usuarios individuales, con el objetivo de dar a las empresas de la industria de la alimentación y las bebidas la información que necesitan para desarrollar productos optimizados para sensibilidades cada vez más concretas. La app que integra la plataforma cuenta con una rueda dividida en 24 partes, de forma que cada una de ellas representa una categoría o una experiencia sensorial. Los que prueben un alimento pueden seleccionar los matices de su percepción de cada sabor, indicando en cada una de las divisiones la intensidad de cada característica que representa, del uno al cinco. Además de la información sobre las preferencias de sabor, la app también recoge datos objetivos, como el estatus socioeconómico de los probadores, si son o no fumadores, o la temperatura y niveles de ruido en el ambiente en el que se ha realizado la prueba, ya que se cree que influyen en el gusto.
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