FUENTE:
María Tena

El futuro es más impredecible que nunca. Dada la velocidad a la que la tecnología avanza y surgen nuevos modelos de negocio, cada vez es más difícil saber qué tendencias marcarán los próximos años de la logística. Son tantos los desafíos a los que se enfrenta la cadena de suministro que cuesta identificar aquellos que más importan. ¿Cuáles tendrán mayor impacto en las empresas? ¿Cuáles requerirán de una mayor colaboración? Enumeramos a continuación seis aspectos clave en los que hace falta seguir avanzando para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado.

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1. El consumidor en el centro

  • La cadena de suministro deberá adecuarse a las exigencias de la demanda con mucho más dinamismo. Tenemos que ser capaces de generar valor. Los constantes cambios en los modos de consumo obligan a una revisión permanente de los modelos de negocio y, por tanto, de la cadena de suministro que los soporta.
  • Nos encontramos con un consumidor cambiante y con deseo de personalización, por lo que tendremos que adaptar la logística, las entregas y los lotes para que pueda recibir sus pedidos donde y cuando lo necesite.

2. La tecnología

  • La innovación tecnológica y la digitalización están transformando por completo las operaciones y la logística, lo que está obligando a muchas compañías a realizar cambios en sus procesos para adaptarse a los nuevos requerimientos. Los sistemas y la tecnología serán el alma de la logística.

3. El e-commerce

  • La cadena de suministro está transformando sus procesos a gol-pe de clic de la mano de la expansión del e-commerce. Una revolución que está requiriendo de importantes cambios en el modelo logístico convencional. La logística e-commerce ha de ser extremadamente flexible y debe ser capaz de adaptarse de forma muy rápida tanto a las necesidades cambiantes del consumidor final como al crecimiento inesperado de los volúmenes.
  • Se deberá aspirar a la eficiencia en costes sobre todo en la gestión y optimización de la logística inversa motivada por las devoluciones, así como en el reparto en la última milla, donde se pondrá a prueba la logística debido a unos plazos de entrega cada vez más cortos y mayores restricciones en las ciudades.

4. La visibilidad

  • La complejidad de la cadena de suministro hace a veces difícil imaginar el todo, la visión de principio a fin, pero será básico disponer de una visión end-to-end. Por tanto, será necesario invertir tiempo y esfuerzo en tener una perspectiva global del negocio y de cómo éste puede verse impulsado desde la logística.
  • Visibilidad entendida también sobre procesos y operaciones, obtenida de datos seguros, fiables, conseguidos en tiempo real y que ya no sólo vendrán de personas, sino también de objetos. El objetivo será disponer de cadenas de suministro inteligentes que utilicen sistemas de autoaprendizaje o aprendizaje automático y que sean cada vez más autónomas.

5. La sosteniblidad

  • Ante una evidente escasez de recursos, parece que la sostenibilidad será la única estrategia posible para asegurar el futuro de los negocios, más cuando son los propios consumidores quienes demandan productos y servicios más respetuosos y ecológicos.
  • Los efectos ya patentes del cambio climático y las nuevas legislaciones que puedan surgir para hacerle frente, el crecimiento descontrolado de la demanda logística debido al despegue del comercio electrónico o los problemas de calidad del aire a nivel local harán que la logística en los entornos urbanos se convierta en prioridad. La actividad logística deberá ser totalmente compatible con el desarrollo sostenible.

6. La colaboración

  • La colaboración se presentará como una herramienta con la que diferenciarse en un mercado cada vez más complejo y dinámico. Las empresas que deseen crecer deberán hacer un esfuerzo por colaborar tanto horizontalmente (entre compañías en el mismo eslabón de la cadena), como verticalmente (entre diferentes eslabones), en un intercambio de información que permita: mejoras en la ocupación de los camiones, reducción de stock, mayor rotación de inventarios, reducción de costes de transporte y almacenamiento, tiempos de entrega más cortos, incremento de las frecuencias de envío, etc.
  • Lo que parece evidente es que prosperar en el nuevo entorno va a requerir de la reinvención continua de los modelos logísticos. Para afrontar los nuevos retos hará falta liderazgo, colaboración y acción, además de velocidad, precisión y personalización. No cabe duda: es un gran momento para transformar la incertidumbre en oportunidad. Es tiempo de oportunidades.

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