Alejandro
Martínez,
presidente
Comité AECOC de sostenibilidad
“Europa sigue apostando por una economía más sostenible, transparente y resiliente, pero ahora lo hace con una mirada más realista y pragmática”. Así lo afirma Alejandro Martínez Berriochoa, director de Salud, Sostenibilidad y Calidad de Eroski, quien asume la presidencia del Comité AECOC de Sostenibilidad con un enfoque claro: fomentar la colaboración, la acción transversal y soluciones prácticas que ayuden a las empresas a tomar decisiones más estratégicas y eficientes.
Licenciado en Derecho y doctor en Filología Hispánica, Alejandro Martínez Berriochoa lleva casi 30 años en Eroski, donde hoy dirige el área de Salud, Sostenibilidad y Calidad y es, además, director general de la Fundación Eroski. Ahora asume la presidencia del Comité AECOC de Sostenibilidad, sucediendo a Juan Manuel González Serna, con la determinación de “seguir movilizando al sector del gran consumo hacia modelos más sostenibles, desde la colaboración y el pragmatismo competitivo”.
Asume la presidencia del Comité AECOC de Sostenibilidad en un momento clave. ¿Qué papel debe jugar el Comité en esta nueva etapa?
La sostenibilidad no es una cuestión de posicionamiento, sino un factor estructural y estratégico de negocio. El Comité de Sostenibilidad de AECOC debe ser un espacio que marque el rumbo a las empresas del sector, donde encuentren orientación, soluciones compartidas y herramientas prácticas.
En esta nueva etapa queremos reforzar tres ejes:
- Alineación estratégica, para integrar la sostenibilidad en la toma de decisiones.
- Acción colectiva y transversal, porque los grandes retos solo pueden abordarse desde la cooperación a lo largo de toda la cadena de suministro.
- Generación de valor, ya que sostenibilidad y competitividad son inseparables a medio y largo plazo.
¿Cuáles son las prioridades inmediatas del gran consumo en sostenibilidad?
En primer lugar, la descarbonización de la cadena de valor. Tenemos que avanzar desde la gestión de los alcances propios hacia el Alcance 3, es decir, las emisiones indirectas que se producen en la cadena de valor. Pueden suponer más del 90% de la huella y su abordaje solo puede hacerse en un contexto colaborativo y con una visión integral de la cadena. La disponibilidad de datos y el alineamiento de sistemas y estándares serán claves.
En segundo lugar, la circularización de los procesos, especialmente en envases, residuos y uso eficiente de recursos, sin renunciar a la seguridad alimentaria ni a la eficiencia operativa. Y debemos seguir reduciendo el desperdicio alimentario, por su impacto en eficiencia, medioambiente y solidaridad.
Junto a ello, son relevantes la sostenibilidad logística, la transparencia y trazabilidad de la información, la implicación del consumidor y la implementación de normativas de alto impacto como el Reglamento de Deforestación o la Directiva de Diligencia Debida. La transición será más rápida si abordamos estos ámbitos de forma integrada y no como silos independientes.
«Las compañías que integren la sostenibilidad en su estrategia estarán mejor preparadas cuando el marco normativo se consolide».
¿Dónde están hoy los mayores desafíos operativos?
- El SDDR. Es uno de los grandes retos colectivos. Para que funcione son esenciales la claridad regulatoria, la viabilidad operativa, la transparencia en los números, la alineación entre los eslabones de la cadena y una adecuada información al consumidor para que la transición sea fluida. Bajo el auspicio de la Asociación SDDR para España estamos trabajando en definir las líneas maestras del modelo español, adaptado a las características de nuestro mercado.
- Envases. El desafío es equilibrar funcionalidad (conveniencia, ergonomía y garantía de seguridad alimentaria), ecodiseño y coste-eficiencia, evitando tensiones inflacionarias en un entorno normativo exigente y, en ocasiones, fragmentado. Contar con criterios comunes y conocimiento compartido es fundamental.
- Nueva Ley contra el Desperdicio. Supone un cambio de paradigma, porque sitúa la prevención como una obligación estructural. Muchas empresas ya trabajan en este ámbito, pero ahora será necesario sistematizar, medir y reportar con mayor rigor. Bien implementada, puede acelerar buenas prácticas que ya estaban en marcha.
Si miramos a 2030, ¿qué distinguirá a las compañías líderes en sostenibilidad?
Liderarán las compañías que integren la sostenibilidad en el corazón de su estrategia, inviertan en capacidades internas, colaboren con su cadena de valor, utilicen los datos para tomar mejores decisiones y apuesten por la innovación.
SDDR
Para que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno funcione son esenciales:
Claridad regulatoria.
Viabilidad operativa.
Transparencia en los números.
Alineación entre los eslabones de la cadena.
Adecuación de la información al consumidor.



