Anna Canal Directora de Alimentaria
Con más de 110.000 visitantes previstos y 3.300 empresas expositoras, Alimentaria se reafirma como cita clave para la industria alimentaria. En la edición de su 50 aniversario, la feria se enfrenta al reto de dar respuesta a las necesidades diversas, tanto de grandes corporaciones como de pymes y startups. Anna Canal, nueva directora del certamen, reivindica que “el contacto humano sigue siendo el gran motor del negocio alimentario”.
Directora de Alimentaria desde diciembre de 2024, Anna Canal se pone al frente del salón en un momento especialmente significativo: la celebración del 50 aniversario del certamen.
Licenciada en Empresas y Actividades Turísticas por la Universitat de Girona y diplomada en Dirección económica y financiera por ESADE, Anna Canal inició su carrera profesional en una empresa de aromas para la industria alimentaria y pronto se incorporó al mundo ferial, primero como adjunta a la dirección de Alimentaria México y Alimentaria Foodtech (entonces BTA) y posteriormente se unió al equipo de Alimentaria Barcelona, bajo la dirección de Toni Valls.
Tras más de 12 años en el mundo ferial, Canal se incorporó a la compañía vitivinícola Juvé & Camps donde ocupó los roles de directora de relaciones corporativas y directora de marca. Esta faceta le permitió entender en profundidad las necesidades, expectativas y tensiones de las empresas expositoras. Su regreso a Alimentaria le permite “cerrar un círculo”, ahora con una visión de 360 grados del sector.
Esta Alimentaria, la primera que dirige, es también la del 50 aniversario. ¿Qué significa para usted este reto?
Alimentaria es la principal feria del sector en España y una de las más importantes a nivel mundial. Asumir el liderazgo en un momento tan significativo es una gran responsabilidad. Espero estar a la altura de los profesionales que me han precedido, honrando su legado. A título personal, me emociona enormemente dirigir Alimentaria en este momento único. Pocas ferias alcanzan este hito, lo que demuestra que Alimentaria ha sabido adaptarse, acompañar y atender las necesidades cambiantes de las empresas a lo largo de los años.
¿Cómo sintetizaría estas cinco décadas de Alimentaria?
Alimentaria es un fiel reflejo de lo que acontece en el sector alimentario. Nació en 1976 de la mano de la propia industria como respuesta a un mercado en proceso de transformación. En aquellos años la industria y el comercio se enfrentaban a una avalancha de novedades: los grupos empresariales nacionales e internacionales estaban en pleno desarrollo, las grandes superficies comerciales se consolidaban mientras el pequeño comercio y las marcas familiares locales lidiaban con el reto del crecimiento en un mundo sin fronteras.
A lo largo de estas cinco décadas, hemos sido testigos de la modernización del sector agrícola, la adopción de estándares europeos de calidad y la entrada en el mercado común en 1986, lo que provocó un cambio de ritmo que obligó a las empresas a adaptarse a nuevos mercados y hábitos de consumo. Durante esos años, el desarrollo de productos elaborados y el surgimiento de innovaciones en el packaging, como el tetrabrik, abrieron nuevas oportunidades para la conservación y comercialización. Todo esto dio lugar a un comercio, una logística y una publicidad renovados, que redefinieron la relación con los consumidores.
«Alimentaria es la principal feria del sector en España y una de las más importantes a nivel mundial. Asumir su liderazgo es una gran responsabilidad».
Los 50 años son siempre una oportunidad de celebrar. ¿Cómo tienen previsto hacerlo?
Estamos preparando un documental que muestra la evolución de la industria alimentaria a lo largo de estos años. No lo hacemos desde una perspectiva nostálgica, sino para recordar de dónde venimos, a dónde hemos llegado y cómo todo esto nos ayudará a enfrentar el futuro. Queremos visibilizar la resiliencia de la industria alimentaria, así como su capacidad de adaptación e innovación ante los cambios en los hábitos y demandas de los consumidores. No hay muchas ferias en el mundo con nuestra trayectoria, lo que indica que Alimentaria ha sabido acompasar su paso con la evolución del sector. La idea es que todo esto se pueda apreciar durante la celebración de Alimentaria y que el mensaje llegue a la sociedad.
Personalmente, me pone la piel de gallina ver cómo ver cómo ha ido evolucionando la industria: menos azúcares, menos sal, más sabor, más beneficios para la salud, más necesidades a cubrir, más variedad… Esta industria ha sabido reinventarse y adaptarse a todos los retos que ha ido teniendo por delante. También queremos reflejar los cambios a nivel gastronómico, y para ello contamos con los chefs más reputados.
¿Cuáles son las grandes cifras de Alimentaria 2026?
En términos generales, esperamos crecer un 12% respecto a 2024. Contamos con 3.300 empresas expositoras y más de 100.000 m2 netos de exposición en 7 pabellones. Esperamos la visita de 110.000 visitantes, 1.500 compradores internacionales y más de 1.000 medios de comunicación.
¿Cuáles son esas tendencias que vislumbran hoy y que tendrán en cuenta en 2028?
Un ejemplo es la fusión de las fronteras entre el horeca y el retail. Se trata de un movimiento que está yendo muy rápido, y hemos de tenerlo en cuenta para el futuro.
Por otra parte, Fira de Barcelona está construyendo un nuevo pabellón que estará disponible para Alimentaria 2028, de manera que tenemos el reto interno de ver cómo reorganizar los espacios facilitando el recorrido a los visitantes. Que se esté construyendo un nuevo pabellón demuestra que el sector ferial está en pleno auge.
¿Cuál es su consejo para los profesionales que visitarán Alimentaria en esta edición tan especial?
Que preparen bien la visita, porque hay mucho que ver y mucho que conocer.
LAS FRASES
“En esta Alimentaria hay mucho que ver y mucho que conocer. A pesar de todos los avances tecnológicos, cuando se trata de hacer negocios el cara a cara es imbatible”.
“No todas las innovaciones son disruptivas, pero los pequeños cambios acaban generando un gran cambio”.
“Las pequeñas empresas están viendo que esta feria no es una feria inaccesible, sino una ventana al mundo”.



