FUENTE:
Rosa Galende

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Alberto Rodríguez,
Fundador Unlimiteck y CEO de TheCube Madrid

Hace 18 meses abría en Madrid TheCube, un hub de inspiración y tecnología que se ha convertido en todo un referente para emprendedores, startups y gran­des corporaciones en nuestro país.

TheCube es un proyecto de Unlimiteck, aceleradora de empresas fundada por Alberto Rodríguez, Carlos Picazo, Fabiola Pérez y Diego García Morate. Estos 4 emprendedores, con una historia de éxito detrás, quieren demostrarse a sí mismos y al mercado “que las buenas ideas pueden triunfar si somos pacientes y les ponemos la gasolina y la energía necesarias para ello”. Hablamos sobre innovación y emprendi­miento con Alberto Rodríguez, fundador de Unlimi­teck y CEO de TheCube Madrid.

“Si no tienes la sensación de descontrol, no vas lo suficientemente rápido para este mundo”.

Lejos de darle vértigo, a Alberto Rodríguez los nuevos proyectos le atraen como un imán. Hijo de un pequeño empresario, lo de empren­der lo lleva en la sangre. Le encanta la idea de empezar desde cero, de crear nuevas oportunidades de ne­gocio y contribuir al desarrollo de la nueva economía. Y a sus 47 años siente que está en el mejor momen­to para ello, tras vender Nexium, la empresa que creó en 2004 junto a Carlos Picazo y que Nielsen compró en 2014.

Le acompañan en esta nueva aven­tura, además de Carlos Picazo, con quien forma tándem desde su época universitaria, Fabiola Pérez –el pri­mer fichaje que hicieron en Nexium–, y Diego García Morate, responsable del desarrollo de la tecnología que comercializaban entonces (Mirrow). Juntos forman lo que Alberto defi­ne como “un equipo de alto rendi­miento”.

Rosa Galende: Tras vender Nexium en 2014 muchos debieron pensar que os ibais a dedicar a disfrutar de lo conseguido…

Alberto Rodríguez: Vender la com­pañía no estaba en nuestros planes. Al hacerlo nos quedamos sin proyec­to. Yo tenía entonces 42 años y mu­chos me decían que ya lo había hecho todo en la vida. Pero para mí ese fue siempre un ‘hasta luego’, no un ‘adiós’. Eso sí, necesitaba hacer una pausa y prepararme para la siguiente etapa. Durante ese tiempo de descan­so, Carlos hizo un máster de finanzas en Madrid y yo me fui al MIT –Mas­ sachusetts Institute of Technology de Boston–; el lugar perfecto para volver a pensar en emprender.

¿Qué aprendiste en MIT?

El MIT es un referente. ¡90 premios Nobel han dado o dan clase en sus aulas! Y allí están los mejores estu­diantes del mundo. Y solo el 20% son estadounidenses. El resto procede en su mayoría del Sudeste Asiático. El MIT te da la posibilidad de entender hacia dónde va el mundo. Trabajan con muchas tecnologías y son parti­cularmente potentes en biotecnolo­gía e inteligencia artificial. Allí los estudiantes de carreras técnicas se encuentran con los de la escuela de negocios; esa fusión entre los técni­cos y los emprendedores funciona. Y, salvando las distancias, a pequeña escala, ese punto de encuentro en­tre técnicos y emprendedores es lo que tratamos de replicar en España.

Para emprender se necesitan bue­nos compañeros de viaje…

En nuestro caso, los compañeros de viaje son los mismos que ya tenía­mos en Nexium, porque un equipo de alto rendimiento a largo plazo no se crea durante un fin de semana de co­pas. De copas y cenas somos todos muy majos. Lo importante es saber cómo reaccionan tus socios ante las dificultades: cuando no se pueden pagar las nóminas, cuando hay un problema con un cliente…

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De izda. a derecha, Alberto Rodríguez, Carlos Picazo, Fabiola Pérez y Diego García Morate. La innovación, la ejecución y el crecimiento es el foco de su trabajo en este momento.

Juntos decidís crear Unlimiteck. ¿Por qué una aceleradora de em­presas?

La inspiración nos llegó leyendo un artículo de una revista estadouni­dense que hablaba de las company builders, compañías creadas por em­presarios de 40 o 45 años que han vendido su empresa, disponen de di­nero y se lanzan a emprender de for­ma más madura. La imagen del em­prendedor de 24 años está de moda, pero no es real. De hecho, en EEUU lo normal es emprender en torno a los 45 años, con las ideas más claras. Así es como decidimos dedicarnos a emprender siempre desde la tec­nología.

¿Qué es lo que ofrece Unlimiteck a los emprendedores?

En sus inicios las startups son muy pequeñas y necesitan servicios com­partidos. Unlimiteck les proporciona un espacio físico, así como otros ser­vicios generales, de administración, marketing y desarrollo tecnológico. Los impulsores de las startups que nosotros creamos no tienen que pre­ocuparse de buscar financiación, de nóminas, contratos o seguros; todo eso se lo proporciona la company builder. Ellos solo tienen que concen­trarse en el producto y en el cliente.

De momento estamos incubando proyectos propios, pero cada vez lle­gan más empresas para que les in­cubemos los suyos. Ahora mismo tenemos 5 proyectos propios (ver recuadro “El ecosistema de empren­ dimiento de Unlimiteck”) y este año vamos a lanzar entre 4 o 5 startups nuevas, algunas en coordinación con grandes corporaciones. Tenemos unos partners increíbles.

EL ECOSISTEMA DE EMPRENDIMIENTO DE UNLIMITECK

UNLIMITECK. Aceleradora de empresas impulsada por Alberto Rodríguez, Carlos Picazo, Fabiola Pérez y Diego García Morate. Cuenta con capital pro­pio y privado. Unlimiteck incuba en este momento 5 startups:

  • THECUBE MADRID. Espacio físico de 5.000 m2 dedicados al emprendi­miento y a la innovación tecnológica. Alberga el ecosistema de empren­dimiento de Unlimiteck y la sede de Uber para el sur de Europa. Em­prendedores y grandes corporaciones conviven en este espacio ideal para desarrollar nuevos proyectos.
  • MIOTI es el primer instituto 100% de Internet Of Things (IOT) en España. Cuenta con 1.000 m2 de instalaciones en aulas de formación, laboratorios para experiencias prácticas, salas de design thinking con conexión wifi y sistemas audiovisuales de última generación. El año pasado 250 personas se matricularon en Mioti, que tiene la ambición de convertirse en la mejor escuela de IOT en Europa.
  • METIORA. Startup de data science que tiene como objetivo ayudar a sus clientes a mejorar procesos e identificar oportunidades de negocio a tra­vés de su plataforma de Inteligencia Artificial (IA) e IOT.
  • CLARIDAE. Esta plataforma permite a distribuidores, fabricantes y em­presas de investigación, subir de forma segura sus datos de negocio, ele­gir qué compartir y con quién, y obtener ingresos directos por sus datos.
  • JUNNTAR. El comparador de seguros inteligente que permite negociar precios y ajustar coberturas.

¿Quién aporta la financiación para todos estos proyectos?

Este es un ecosistema auto­sosteni­ble que no cuenta con financiación pública. El modelo es muy sencillo. Los alquileres nos aportan un ter­cio de los ingresos; el otro tercio procede de nuestros partners (que pueden venir aquí a trabajar, reunir­se…) y el resto procede de los even­tos que se celebran en nuestras instalaciones. TheCube –el espacio físico que es nuestro centro de ope­raciones– acoge, por ejemplo, la sede de Uber para el sur de Europa. Tener aquí a la startup más valorada del mundo, y la que más rápido ha cre­cido en la historia de la humanidad, ha supuesto para el proyecto un gran espaldarazo.

Además, contamos con un fondo de capital riesgo que invierte en nues­tras compañías y está formado por 35 socios. También hay otros inver­sores que se acercan a TheCube para apoyar los proyectos que sur­gen de aquí. Pero hemos de tener en cuenta que en Europa las compa­ñías no se riegan por inundación, como en Estados Unidos, sino por goteo. Hay mucho menos dinero y cuesta mucho más que llegue a los proyectos. La lenta financiación, ló­gicamente, aporta un crecimiento lento.

¿Qué aporta TheCube a las gran­des compañías que quieren abrirse a la innovación?

TheCube es el espacio ideal para crear esos nuevos modelos de nego­cio que, posteriormente, se pueden integrar en grandes compañías cuando sean un poco mayores. Si in­corporas estos nuevos modelos de negocio en una gran compañía, en 3 meses su sistema inmunológico los va a matar, porque las empresas grandes son una máquina muy efi­ciente en su negocio base. Todo lo que es nuevo por definición nace im­perfecto, es caótico, como un niño; hay que tener mucha paciencia. Nos parecen malas ideas porque están ga­teando, pero tienen el potencial de ser los mejores atletas.

Muchos proyectos de emprendedu­ría fracasan en menos de un año…

La gente se aburre muy rápido de los proyectos. Cuando eres muy jo­ven no entiendes que esto es una maratón, no un sprint. La gente les pone foco, pero solo a medias; e in­tensidad, pero a medias también. El fracaso muchas veces se debe a que bajamos las manos y renunciamos demasiado pronto.

Jeff Bezos cuenta que cuando busca­ba su primer millón de financiación para Amazon, en 1995, se lo contó a 60 personas y 40 le dijeron “que qué era eso de internet”. Los fundadores de Google presentaron 200 veces su idea porque nadie entendía para qué se necesitaba un buscador en inter­net. Cuando tenemos una idea de ne­gocio tenemos que ser muy perseve­rantes, muy intensos y ponerle mucho foco.

“EL NUEVO MBA CONSISTE EN MONTAR UNA STARTUP”

Algo está cambiando en la sociedad. Hoy el nuevo MBA consiste en montar una startup. Muchos jóvenes dicen: Papá dame los 20.000 euros y monto una startup. Una startup es una gran escuela de la vida, en la que vas a tra­bajar 16 horas al día. En ella vas a contratar a tu mejor amigo y también a despedirlo; te va a enseñar qué es una nómina, la importancia de que no se te olvide pagar el IVA, que hay que pagar a un proveedor antes de recibir el servicio y que tu cliente te paga mucho después de recibirlo… Cuando aca­bes de quemar esos 20.000 euros y tu negocio se haya ido, probablemente, a hacer puñetas, habrás aprendido muchas cosas que te van a ayudar en tu vida laboral”.

¿Qué es para ti un emprendedor?

Un emprendedor es un autónomo con glamour; de hecho, yo soy autó­nomo. Es igual de importante tener el contrato de luz que desarrollar tus productos porque, al final, todo eso lleva mucho trabajo en la crea­ción de una empresa.

La figura del empresario ha pasa­do de ser una figura demonizada a ser una figura de moda. Mi padre, empresario en los años 80, paga­ba puntualmente sus impuestos y era considerado poco menos que un proscrito. Hoy al empresario que empieza se le llama ‘empren­dedor’ de la misma manera que a muchos cocineros de restauran­tes los elevamos a la categoría de chef.

¿Todos podemos ser emprende­dores?

Todos podemos tener buenas ideas. Todos podemos ser creativos. Pero no todos podemos o queremos ser emprendedores, porque no todos te­nemos el tiempo, las ganas o el foco para arriesgarnos e intentar ejecu­tar esas ideas.

Para un país es muy sano tener este tejido productivo y la iniciativa priva­da en forma de emprendedores. En el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México) el emprendimiento es obligatorio du­rante 6 meses en todos los grados. ¡Esto no lo tenemos todavía en Espa­ña! Aquí realmente necesitábamos un espacio como TheCube, donde la gente pueda desarrollar sus capaci­dades lejos de los sistemas de re­compensas tradicionales.

LAS TECNOLOGÍAS QUE LLEGAN

Según Alberto Rodríguez estas son las 3 tecnologías que mayor impacto van a tener en las empresas y la sociedad los próximos años:

  1. Internet de las cosas. “Todos los objetos van a estar conectados a Internet, porque va a ser muy barato. Esto está pasando ya de forma transparente. Se trata de darle a ‘las cosas’ la capacidad de ‘sentir’ el contexto”.
  2. La robótica. “Hace unos años los robots eran muy torpes, pero ya existen fábricas oscuras y zonas agrarias people free –sin operarios–. La robótica –la capacidad que tienen las máquinas de ‘actuar’– va a hacer que nuestro mundo cambie mucho”.
  3. La inteligencia artificial. “Es la capacidad de ‘pensar’ que van a tener las máquinas. La IA es una apuesta clarísima de China y Estados Unidos. Y en Europa el presidente Emmanuel Macron quiere convertir Francia en un gigante de la IA”.

Otras dos tecnologías completan esta lista:

  • Blockchain. “Es una tecnología que todos dicen que es transformacional pero todavía está inmadura”.
  • Realidad virtual y realidad aumentada. “Los expertos dicen que será la nueva manera de interactuar cuando todos tengamos 5G. De momento, ya es una realidad en campos como la educación, la discapacidad…”

¿Qué diferencias existen entre el emprendimiento de ayer y el de hoy?

El nuevo emprendimiento es un de­porte de equipo, no individual. La existencia de emprendedores como Amancio Ortega o Juan Roig, que so­los han creado grandes imperios, es anecdótica. A los nuevos emprende­dores nos gusta trabajar en equipo.

¿Qué es lo que os une a los empre­sarios del mundo?

Todos somos muy cabezones y nos gusta tener razón. Nos esforzamos por hacer posible lo que otros nos di­cen que es imposible. Y somos muy perseverantes en nuestros objetivos. Cuando otros tiran la toalla, nosotros seguimos adelante.

Muchas veces nos han ofrecido com­prar compañías para tener una gran palanca y crecer mucho más rápido, pero lo que a nosotros nos gusta es que algo que no existe pase a existir. Si luego puede ir más allá, fenome­nal. Nos gusta construir las cosas desde cero, crear vida empresarial, innovar.

LAS FRASES

  • “Nunca ha sido tan fácil como hoy crear una compañía”.
  • “La tecnología es la base sobre la que se sustentan todos los negocios que quieran estar aquí en los próximos años”.
  • “La imagen del emprendedor de 24 años está de moda, pero no es real. De hecho, en EEUU lo normal es emprender en torno a los 45 años, con las ideas más claras”.
  • “Todo lo que es nuevo por definición nace imperfecto, es caótico. Nos parecen malas ideas porque están gateando pero tienen el potencial de ser los mejores atletas”.
  • “Un emprendedor es un autónomo con glamour”.
  • “El nuevo emprendimiento es un deporte de equipo, no individual”.
  • “Cuando tenemos una idea de negocio tenemos que ser muy perseverantes, muy intensos y ponerle mucho foco”.

¿Cuáles son desde tu punto de vis­ta las claves para tener éxito en los proyectos de emprendeduría?

No hay una fórmula de éxito; eso es lo interesante. Montar compañías no es una ciencia ni es arte; es un oficio, es bastante artesa­nal. La empresa es como un Tama­gotchi –mascota virtual que estuvo de moda en los noventa–. La tienes que alimentar todos los días. Es como tener un bebé al que cada 4 horas tienes que dar de comer, cambiar… No puedes montar una empresa y abandonarla, porque es­tará muerta por definición. Noso­tros estamos en TheCube todo el día. Los negocios hay que estar atendiéndolos siempre.

¿Qué te aporta trabajar con gente tan joven?

Drew Houston, uno de los fundado­res de Dropbox ­que tiene solo 35 años­ dice que somos la media de las 5 personas con las que más nos relacionamos. Si estás con gente jo­ven, con ganas, su energía te conta­gia. En las empresas tenemos que rodearnos de gente optimista, posi­tiva, que nos aporte. Que mire el mundo y vea sus posibilidades.

Unlimiteck tiene ahora 3 años, ¿Cómo ves el momento actual del proyecto?

Tuvimos mucho tiempo para pensar­lo, pero el proyecto ya ha despega­do. Decidimos iniciar este viaje cua­tro personas, y ya estamos en vuelo y tratando de construir las alas, el motor, etc. A ver si somos capaces de hacerlo en esta caída libre an­tes de pegárnosla.

Somos 45 personas y llevamos 36 meses. Nos hemos dado un pro­yecto a 10 años, lo que quiere decir que estamos comprometidos con el proyecto a largo plazo. Sabemos que se necesita tiempo para que las co­sas cojan tracción y velocidad.

Por último, ¿cómo te imaginas la compañía dentro de 10 años?

Imagino que en 10 años alguno de nuestros proyectos dará empleo a 1.000 personas y estará en 50 países. Me imagino 4 o 5 com­pañías con gente joven que pueda hacer aquí sus carreras profesio­nales y llevarlas adelante como un proyecto personal. Esa sería una gran satisfacción para nosotros, como fundadores. Porque empresa­rios hay muchos, pero fundadores pocos.

ALBERTO RODRÍGUEZ. “La obligación de la tecnología es llegar a todo el mundo”

Rosa Galende: ¿Qué es para ti innovar?

Alberto Rodríguez: La innovación está en juntar piezas. Lo nuestro no es la inno­vación que requiere 10 años de investiga­ción en un laboratorio. La innovación que nosotros hacemos es mucho más rápida y se basa en la integración elegante de piezas que ya existen.

¿Cómo ves el ecosistema de la innova­ción en España?

El ecosistema de la innovación en España es bastante joven, pero muy prometedor. Tenemos la suerte de disponer de unos costes de desarrollo muy competitivos. Por eso mucha gente que viene a formar­se en las grandes escuelas de negocio decide quedarse en nuestro país. Hoy te­nemos en España el caldo de cultivo para que la innovación se desarrolle y conta­mos con cierta financiación tanto pública como privada.

¿Dónde están entonces las dificul­tades?

Seguimos siendo un país que piensa en pequeño; tenemos un problema de tama­ño y de internacionalización. Nos sigue costando salir al exterior, aunque las nue­vas compañías son más proclives a ir más allá de su mercado natural que es España o Europa.

Ante la corriente tecnológica que nos arrolla, muchos sentimos que llegamos tarde…

No es que lleguemos tarde. Lo que su­cede es que hoy están confluyendo va­rias tecnologías que podrían haber es­tado desarrollándose cada una de ellas durante 50 años en un proceso lineal. La convergencia de todas estas nuevas tecnologías tiene consecuencias inespe­radas. Nadie sabe lo que pasará cuando se junten dos o tres tecnologías en un nuevo negocio. Lo que sí sabemos es que esto tiene su efecto en el mercado. Hace 50 años la edad media de una compañía era de 75 años y hoy es de 15. El ciclo de nacer, desarrollarse, envejecer y morir es ahora mucho más eficiente. Aunque hay empre­sas que han llegado para quedar­se, como Uber, que con 10 años está en su adolescencia. La gente dice que a veces hace cosas raras. Quizás. Pero dejémosles; son ado­lescentes.

Google, Amazon… ¿Vamos hacia un mundo de gigantes?

El año pasado Jack Ma –fundador de Alibaba– dijo en Davos que la globa­lización ha sido mal entendida. Se­gún él, hasta ahora la globalización la han protagonizado grandes com­pañías europeas o americanas; sin embargo, la globalización de los próximos 30 años será protagoniza­ da por compañías muy pequeñas, de menos de 30 empleados, lideradas por personas de menos de 30 años, sobre todo de Asia y África. No sa­bemos si Jack Ma tiene razón, pero si está en lo cierto la economía mundial va a cambiar muchísimo.

Dicen que las nuevas tecnologías que están por llegar nos van a cam­biar la vida…

Ya nos la han cambiado. Lo que de ver­dad nos asusta es la velocidad a la que se han desarrollado empresas como Amazon, Google o Facebook, que to­dos conocemos y utilizamos. Pero todo se irá ajustando. Hasta un Amazon morirá. Es verdad que la ambición de un Amazon es reinventarse a sí misma. Hoy el 70% de sus beneficios proce­den de Amazon Web Service, que hace 10 años ni existía. Esto les va a hacer durar un poco más, pero la economía es sana y se va a reciclar rápidamente. Habrá sitio para todos.

La robotización amenaza muchos puestos de trabajo…

Sin embargo, en los países que más han automatizado sus procesos hay menos paro, porque se han creado nuevos traba­jos. Todo esto nos da un poco de vértigo porque estamos en plena transición. La esperanza de vida sigue aumentando y en las empresas nos encontramos trabajando cinco generaciones a la vez. Para afrontar estos cambios estamos viendo cosas como el reverse mentoring, es decir, que los jó­venes hagan mentoring a los mayores.

¿Existe la famosa brecha digital?

Es cierto que durante unos años ha habi­do gente que se ha quedado fuera de la tecnología, pero los nuevos interfaces na­turales –como la voz, el reconocimiento de gestos y de imágenes– van a permitir que todo el mundo pueda utilizarla. Yo veo un mundo más conectado y más in­clusivo. No creo que vaya a haber una dictadura de los que están dentro de la tecnología con respecto a los que están fuera; la obligación de la tecnología es llegar a todo el mundo.

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