Imagen de Alberto Herranz | Director general de Interporc

Alberto Herranz | Director general de Interporc

Código 84 Especial Mundo Rural | Diciembre 2025

El reto del relato

El sector porcino de capa blanca rara vez ocupa los titulares. Sin embargo, en términos de impacto, estructura, sofisticación y capacidad de adaptación, estamos ante uno de los sectores productivos más relevantes y con mayor proyección mundial de la economía española.

Lo es por volumen, por su potente capacidad exportadora, por su grado de tecnificación y trazabilidad, por el nivel de los profesionales que lo protagonizan y también por el papel estratégico que juega en la cohesión territorial y la sostenibilidad social de España.


El porcino español produce anualmente más de 4,9 millones de toneladas de carne y productos transformados. Es el primer productor de la Unión Europea y tercero mundial, solo por detrás de China y Estados Unidos. Exporta por un valor de más de 8.780 millones de euros, con un saldo comercial neto superior a los 8.100 millones. Su contribución directa al PIB industrial ronda el 9,5% y su peso dentro de la Producción Final Ganadera supera el 44%.

No es una industria menor. Es un sector que da empleo de manera directa, indirecta o inducida a más de 415.000 personas, articula una red de casi 68.000 granjas activas, cuenta con más de 2.400 industrias transformadoras y mantiene un ritmo inversor constante, incluso en periodos de crisis.

Compromiso y acción inmediata: la respuesta del porcino español ante la PPA

  • Rápida respuesta. La detección de casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes en Cataluña ha supuesto un reto importante para el porcino español, pero también una oportunidad para volver a demostrar su capacidad de respuesta, profesionalidad y coordinación con las administraciones.

Gracias a un sistema de vigilancia sanitaria sólido y a la implicación de todos los agentes, la enfermedad se identificó de forma rápida, permitiendo aplicar, desde el primer momento, los protocolos previstos.

  • Preservar las explotaciones. Tan rápida como la detección ha sido la posterior aplicación de medidas como la limitación del acceso a zonas forestales sensibles. Todo ello con un objetivo claro: evitar la entrada del virus en las explotaciones ganaderas y preservar el estatus sanitario del país, que es la base de la confianza internacional en nuestro modelo de producción.
  • Un sector sólido y seguro. El sector porcino español trabaja desde hace años con los más altos estándares de bioseguridad de Europa. Esto, junto a la preparación de sus profesionales y el compromiso colectivo, ha permitido que más del 80% de las exportaciones continúen operando con total normalidad, incluso ante esta situación excepcional.

Hoy, el porcino español demuestra una vez más su unidad, solidez y compromiso. Seguiremos actuando con la misma determinación, sabiendo que proteger la sanidad animal es también proteger nuestra economía, nuestro medio rural y la confianza de los consumidores en todo el mundo

Palancas que activan el futuro del sector

  1. Relevo generacional. El sector necesita atraer todavía a más jóvenes mostrándoles que el campo puede ser un lugar de progreso y desarrollo profesional.
  2. Digitalización. No es una opción, es la vía para mejorar eficiencia, sostenibilidad y competitividad. Desde sensores para control ambiental hasta blockchain para mejorar la trazabilidad, el porcino es una industria cada vez más conectada.
  3. Innovación transversal. Que conecta con programas de economía circular, genética, nutrición, bienestar animal, gestión ambiental, logística o comunicación. Una innovación que no entiende de compartimentos, sino de colaboración y visión de cadena.

Otros artículos

SECTORES Y ÁREAS

C84
C84 Área
Carnes
Carnes Sector