FUENTE:
Charo Toribio

C84

Nº 225 – FEBRERO 2020

“Mi sueño es eliminar el concepto de residuos”. Así de claro lo tiene Tom Szaky, que lleva más de 20 años desarrollando proyectos para reciclar o reutilizar residuos, a través de su empresa TerraCycle. Su iniciativa más innovadora es Loop, una plataforma que nació hace menos de un año para reutilizar todo tipo de envases de productos de gran consumo. Ya son más de 300 marcas y 10 retailers internacionales los que forman parte de la iniciativa.

Tom Szaky
Fundador y CEO de TerraCycle

Tom-Szaky

Poder de cambio. El mundo empresarial es la herramienta más poderosa para cambiar el mundo, más que la política

Charo Toribio: Hace 20 años pusiste en marcha Terracycle, una empresa centrada en reciclar residuos. ¿Por qué decidiste dedicarte a este sector?

Tom Szaky: Nací en Budapest, cuando era un país comunista, pero luego junto a mi familia me trasladé a Alemania, Holanda, Canadá y acabé yendo a la universidad en EE. UU. Explico esto porque pasé del comunismo a la tierra del capitalismo. Allí me enamoré del mundo empresarial porque creo que es la herramienta más poderosa para cambiar el mundo, más que la política. Por eso comencé a buscar un concepto que me permitiera desarrollar un negocio pero que tuviera un propósito social.

En este sentido la basura es fascinante por su dimensión, porque todo acaba convirtiéndose en residuos y a pesar de que es una industria enorme no resulta atractiva. ¿Alguna vez te has planteado trabajar en el sector de la basura? ¿Y alguno de tus amigos? Seguramente no. Y me parece tremendo que nadie quiera trabajar en este sector. Creo que se debe a nuestro “instinto animal” de querer alejarnos de nuestros residuos. Pero es una oportunidad brutal, con poca innovación, que puede generar un gran entusiasmo para un emprendedor porque permite abordar cualquier tema. En esta industria trabajamos con las empresas más grandes de todos los sectores: electrónica, bebidas, telefonía, ropa… todo. Aprendes muchísimo de todas las industrias.

¿Cómo nació Terracycle? ¿A qué se dedica la compañía?

Técnicamente, Terracycle es una empresa de gestión de residuos, que los aborda de forma diferente, trabajando para que los productos desechables tengan un ciclo de vida circular. Comenzamos innovando para reciclar cualquier objeto, desde una cuchilla de afeitar a un pañal o un cepillo de dientes. Y hoy puedo decir orgulloso que gracias a la ciencia todo se puede reciclar, a menos que haya algún reglamento que lo impida, como pasa con los residuos hospitalarios.

Pero como decía, tratamos de ir más allá del reciclaje tradicional. Hoy nuestro primer objetivo es lograr que los residuos, más que reciclables, sean reutilizables. Por ejemplo, recogimos 35.000 envases de margarina usados de Unilever y los utilizamos como maceteros para colocar las plantas que distribuía Walmart. Este es el concepto de upcycling, que consiste en utilizar los residuos con nuevos objetivos. Es lo mismo que hemos hecho en nuestras oficinas, donde todo el mobiliario está hecho a partir de residuos.

Colaboración. En todos nuestros proyectos colaboramos con retailers y fabricantes.

¿Quién está detrás de Terracycle y en qué países está presente?

Contamos con cerca de 400 empleados. Pero lo más importante es la colaboración con otras empresas. En todos nuestros proyectos colaboramos con retailers y fabricantes, algo que multiplica las oportunidades de éxito, porque cada empresa es experta en su ámbito, introduce nuevas perspectivas y nos permite multiplicar nuestro alcance.

Estamos en más de 20 países: en Canadá, EE.UU., México, Brasil, toda Europa occidental (excepto Italia y Portugal), China, Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda. Y a través de la Fundación TerraCycle, trabajamos en la India y Tailandia. Allí desarrollamos otro tipo de proyectos, para canalizar y recoger los residuos, evitando que acaben en el mar.

¿Qué proyectos o logros de Terracycle destacarías?

Valoro sobre todo que seamos capaces de reciclar residuos que no contaban con una solución de reciclaje antes de pasar por nosotros. Cada semana procesamos entre uno y dos millones de kilos de este tipo de residuos, como chicles, pañales o cepillos de dientes. Por ejemplo, reciclando colillas de tabaco hemos fabricado desde mobiliario urbano (bancos) hasta bandejas de plástico o ceniceros.

Otro indicador que valoro es la cantidad de gente que aumenta su compromiso ambiental junto a nosotros. Las personas que participan en los programas de TerraCycle suelen adoptar también otras medidas como conducir coches eléctricos o instalar placas solares. Y hoy contamos con más 200 millones de personas que utilizan o participan en alguno de nuestros programas.

El tercer aspecto es el beneficio social. Por ejemplo, hemos construido parques infantiles reutilizando residuos y hemos recaudado y donado más de 45 millones de dólares a organizaciones benéficas.

Por último, me siento muy orgulloso de Loop, la plataforma de reutilización de envases, que hemos lanzado junto a retailers y fabricantes. Después de trabajar 20 años en el reciclaje, en que los productos sean reciclables y en que se fabriquen con materiales reciclados, vimos que esa no era la solución a la crisis de residuos que vivimos. El reciclaje solo soluciona el síntoma de los residuos, pero no la raíz del problema que es el exceso de envases de un solo uso. Por eso hemos puesto en marcha Loop para que reutilizar los envases sea tan conveniente como reciclarlos. En este proyecto nuestro progreso vendrá determinado por la cantidad de productos que pasen de ser desechables a reutilizables, porque así estaremos evitando residuos.

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  • Upcycling. En este proyecto de Terracycle se recogieron 35.000 envases de margarina vacíos de Unilever y se utilizaron como maceteros para las plantas que distribuía Walmart.

Reutilizar los envases es lo que se hacía hace décadas. ¿Cuál es la clave de su sistema?

La clave está en cambiar el concepto de quién es el propietario del envase. Hasta los años 50 los envases eran un activo para los fabricantes. Tenían un valor y, por tanto, querían que esos envases fuera duraderos, por su propia rentabilidad, sin pensar en la sostenibilidad. Pero en los 50 llegaron los productos desechables, de usar y tirar, que eran cómodos y asequibles porque eran de materiales baratos. Cuando los productos se pueden usar y tirar el propietario del envase deja de ser el fabricante y pasa a ser el consumidor. Es contradictorio porque los consumidores no quieren ser propietarios de envases desechables vacíos. La solución que aportamos con Loop no es nueva, es devolver la propiedad de los envases a los fabricantes. Cuando son de su propiedad y son reutilizables, se fabrican con materiales más resistentes y con un diseño superior. Y la “magia” está en que el usuario paga por el uso del envase, porque es la marca la que lo recoge y lo limpia para reutilizarlo.

Además, las propiedades del envase también pueden ser superiores. Por ejemplo, los envases de acero inoxidable de doble pared de Nestlé para los helados Häagen-Dazs aíslan mejor el helado, por lo que mejora la experiencia, los consumidores ya no se quedan con las manos frías y el helado tarda 5 veces más en derretirse.

Reutilización. Con Loop buscamos que reutilizar envases sea tan conveniente como reciclarlos.

¿Qué materiales son necesarios para que los envases sean reutilizables en su plataforma?

En Loop el material más habitual es el aluminio, el segundo es el vidrio y el tercero es un plástico especial. Por ejemplo, el PET de una botella de plástico normal no sería apropiado para Loop, independientemente de que fuera reciclable, no sería reutilizable. El reto es que muchos de los plásticos desechables no pueden soportar el calor y la presión del lavado. Necesitamos materiales diferentes.

  • Reutilizables. Envases de champú y acondicionador de Pantene (P&G) reutilizables, de aluminio y con dosificador.

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¿Cuántas veces se pueden reutilizar los envases?

Como mínimo exigimos que se reutilicen 10 veces, aunque algunos se pueden reutilizar entre 100 y 300 veces. Los otros dos requisitos de los envases de la plataforma son que se puedan limpiar y que se puedan reciclar cuando llegue el final de su vida útil. Por ejemplo, un envase de acero inoxidable se puede reutilizar 100 veces y tras su último uso, se puede fundir para fabricar un nuevo envase, que se reutilizará 100 veces más.

¿Cómo utilizan la plataforma los consumidores?

Hemos desarrollado tres modelos. El primero es que los retailers promocionen la plataforma en su web y los usuarios se dan de alta en Loop. Les enviamos la caja para depositar sus envases usados y nosotros los recogemos y les entregamos los nuevos.

El segundo modelo está integrado en el e-commerce de cada retailer: mientras se hace el pedido en la plataforma, también se pueden pedir productos adaptados a Loop y el consumidor los recibe junto a todo el pedido. En la siguiente entrega, se recogen los envases vacíos. Esta opción además permite nuevas funciones de pedido, como que cuando se recoja el envase vacío se genere el pedido del nuevo de forma automática.

El tercer modelo “en tienda” comenzará este verano. En este caso en una sección completa de la tienda se ofrecen los envases reutilizables. Además, en la salida del local se coloca un contenedor para recoger los envases ya utilizados, independientemente de donde se hayan comprado.

Hoy todo se puede reciclar. Cada semana reciclamos entre 1 y 2 millones de kilos de residuos que no se reciclaban antes de pasar por nosotros.

La mayoría de marcas que forman parte de la plataforma son de multinacionales. ¿También pueden integrarse pequeñas y medianas empresas?

Por supuesto. Además, el director general de una empresa multinacional no puede correr tan rápido como un emprendedor. Si yo estuviera en una empresa más pequeña, querría ganarles y moverme lo más rápido posible. Además, el consumidor está buscando la sostenibilidad intensamente, y se está extendiendo una especie de “odio” al plástico. Independientemente de si es lógico o no, existe este odio, y quienes ofrezcan alternativas obtendrán una ventaja desproporcional. Por otro lado, sobre todo en Europa, donde la nueva legislación está en camino y seguirá evolucionando es mejor anticiparse que reaccionar.

Cuentan con grandes retailers como Carrefour, Waitrose, Tesco o Kroger. ¿Qué os permite trabajar con compañías de ese tamaño?

Aunque nuestra plataforma está abierta a todos los retailers, y también nos estamos asociando con tiendas pequeñas. Contar con los distribuidores clave de cada país nos permite entrar en nuevos mercados. Además de aportar distribución, impulsan el cambio en los fabricantes. Cuando Carrefour en Francia dice “quiero unirme a Loop”, los fabricantes dicen “ok, hagámoslo”. Ese poder nos permite multiplicar el alcance.

También tenemos previsto involucrar a grandes cadenas de comida rápida y cafeterías. Nuestra idea es que, por ejemplo, puedas comprar hamburguesas, refrescos o cafés en envases reutilizables que se puedan devolver en una tienda Tesco, por ejemplo. Queremos que todos los envases se puedan reutilizar.

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  • Loop. En primer plano vemos envases reutilizables de Milka (Mondelez International) con un atractivo diseño y en segundo plano la caja que reciben los consumidores si se suscriben a Loop. En esta caja depositan los envases usados y reciben los nuevos.

Todas las opciones. Necesitamos envases más reciclables, fabricarlos con material reciclado y hacerlos reutilizables.

Muchas grandes empresas están apostando por envases reciclables, de materiales reciclados o biodegradables. ¿Qué opinas de esta tendencia?

Es maravilloso. Necesitamos envases más reciclables y hay que fabricarlos de nuevos materiales, pero también deben hacerse reutilizables. Necesitamos agotar todas las posibilidades. Porque cada consumidor es diferente y es necesario ofrecerle todas las opciones. No se trata de ir en una dirección concreta, sino de diversificar y ofrecer más y mejores opciones, y que el consumidor elija.

¿Cuándo crees que lograremos solucionar la crisis de de los residuos?

Sería poético que ocurriese el 2050, porque sería justo cien años después de que se creara la idea de los productos desechables. Está a solo treinta años vista, ¿quién sabe?, quizás sea muy ambicioso, pero cuanto antes mejor.

Hablando de ese futuro ideal, las generaciones más jóvenes desempeñan una función clave, ¿no es así?

Creo que la gran solución a todos los problemas de sostenibilidad es algo que nadie quiere oír: dejar de comprar tantas cosas. Es la solución a cualquier crisis medioambiental. Es difícil de concebir desde un contexto empresarial, pero creo que, si analizamos la evolución de las generaciones, desde los baby boomers, hasta los millenials y las siguientes, nos estamos concienciando cada vez más. Los jóvenes que ahora tienen 13 o 14 años van a tomar las decisiones muy pronto y el panorama cambiará de forma impresionante. Creo que mi generación, los millenials, aún somos consumidores, queremos cambiar algunas cosas, pero en el fondo seguimos siendo consumidores. Sin embargo, los más jóvenes desafiarán los sistemas, y esto llegará antes de lo que pensamos. Por eso, tenemos que dejar de hablar y empezar a actuar. Incluso las acciones imperfectas son mejores que no actuar.

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