Ante la escasez de recursos, la tecnología se ha convertido en el gran aliado para fabricantes y distribuidores del sector de Bienes Tecnológicos de Consumo. Y es que ante un consumidor conectado y del que podemos llegar a conocer muchos de sus intereses, herramientas como el Big Data están permitiendo la gestión de un inmenso volumen de datos para analizarlos y transformarlos en información.

El proceso de decisión del consumidor de hoy es complejo, dinámico y digital, pero también cuantificable y medible. Un flujo creciente de datos cualitativos que permiten saber a fabricantes y distribuidores cómo es el consumidor y qué quiere. Tal y cómo reconoce Álvaro Uriarte, General Manager Personal Health en Philips Ibérica, “el Big Data permite segmentar mejor y llegar de una forma más cualitativa a un público más objetivo”.

Este análisis continuo de estos datos permite la elaboración de estrategias más personificadas y diferenciales y, lo más importante, más eficientes. Una avalancha importante de información donde, según Santiago Lucas, Consejero delegado en Grupo TOPdigital, la clave está en “buscar una trazabilidad de la digitalización hacia los puntos de atención al cliente”. Según Santiago Lucas, hay que garantizar un buen servicio que “permita un cross selling hacia el cliente final que le genere satisfacción y una rentabilidad al punto de venta”.