En un contexto de fuerte competitividad en el sector de Bienes Tecnológicos de Consumo, los modelos de colaboración entre los distintos protagonistas de este mercado pueden convertirse en un gran aliado para una mejorar de la eficiencia.

Así, las alianzas estratégicas entre retailers y fabricantes se están convirtiendo en una opción real para aumentar las ventas de una forma rentable y sostenible, pero con riesgos compartidos. Pero, ¿cómo está siendo la experiencia en la aplicación de estos nuevos modelos de colaboración?

José Campaña, Gerente Div. Electro en Dirección de Compras en El Corte Inglés

“Desde que hemos llegado a acuerdos sectoriales con algunas empresas, hemos conseguido la mejor eficacia de valor e imagen. Con las alianzas sectoriales hemos podido unificar lo que el fabricante quería y lo que nosotros deseábamos”.

David Desongles, Director comercial en Whirlpool Corporation

“Desarrollar colaboraciones estratégicas ha supuesto un cambio radical en cómo enfocamos el surtido en el punto de venta y cómo estamos influyendo al desarrollo de la categoría para nuestros clientes. Poder cambiar dinámicas de consumo y venta ha supuesto un cambio cultural interno. Con esto hemos conseguido que nuestros departamentos de trade marketing y marketing sean más profesionales y diseñen materiales y discursos que conectan más con la distribución”.

Eduardo Rodriguez, Head of IM Division en Samsung

“Los beneficios en la rentabilidad de las alianzas estratégicas con nuestros partners, en una primera parte no han sido todo lo positivo que esperábamos, porque han implicado inversiones para cambiar el modo de llegar al consumidor. Con estas alianzas ponemos al consumidor en el centro del negocio y esto nos ha permitido tener unas estrategias más adaptadas a sus necesidades, desde la logística, la comunicación o la promoción, consiguiendo hacer más eficientes todas estas actividades que antes eran más masivas y de las que no se tenía tanto conocimiento del impacto que generaban en los consumidores”.