Manuel Melgarejo
Country leader en España
y Portugal de Corteva Agriscience
Alimentar a una población creciente sin agotar los recursos del planeta. Este es uno de los grandes desafíos de la humanidad y el propósito de Corteva Agriscience, multinacional especializada en aportar soluciones a la agricultura. Semillas, protección de cultivos y agricultura digital forman el núcleo de una estrategia orientada a producir más con menos. Manuel Melgarejo, Country Leader Iberia de Corteva Agriscience España y Portugal, nos acerca a los retos de esta singular compañía que hoy está investigando las semillas de girasol que sembrarán los agricultores dentro de una década.
Viajamos hasta La Rinconada (Sevilla) para visitar los invernaderos de Corteva Agriscience, una compañía global que desde 2019 cotiza en bolsa de Nueva York, siendo la única cotizada dedicada exclusivamente a agricultura. Constituida como empresa independiente en 2017 para aglutinar los negocios agrícolas de Dow Chemical y DuPont (empresas fusionadas ese año), está presente en 140 países y cuenta con más de 21.000 empleados. Su actividad se divide en tres grandes áreas: semillas, protección de cultivos (fitosanitarios y biológico) y agricultura digital.
Convencidos de que la alimentación del futuro exigirá más productividad y un uso más eficiente de los recursos, cada año invierte entre 1.500 y 1.600 millones de euros en investigación. España dispone de una plantilla de 500 personas, 200 de ellas en Sevilla, donde tiene su sede y donde alberga uno de sus principales polos de I+D con el mayor centro de investigación de girasol del mundo.
Al frente de la división ibérica se encuentra Manuel Melgarejo, en la actualidad también presidente de AEPLA, la patronal española de fabricantes de productos fitosanitarios. Ingeniero agrónomo, su relación con la agricultura no responde solo a una trayectoria profesional, sino también a una vinculación íntima y biográfica. Sus raíces están en Caravaca de la Cruz, en Murcia, donde su familia conserva la finca en la que pasó parte de su infancia, a la que sigue regresando siempre que puede y donde siguen produciendo cultivos hortícolas, cereales, olivar, almendros y ganadería. Melgarejo asegura que se dedica a la agricultura por pasión y vocación, y suele resumir esa convicción con un lema que marcó sus años universitarios: “Sine agricultura nihil”; sin agricultura, nada.
Esa certeza ha guiado toda su carrera. Frente a otros compañeros que al terminar sus estudios dirigieron sus pasos hacia sectores a priori más atractivos, Melgarejo tuvo claro que quería trabajar cerca del campo. Y así lo ha hecho en empresas volcadas en la investigación, el desarrollo y la comercialización de herramientas para mejorar la producción agraria. Inició su trayectoria en DuPont y después se fue a Dow Chemical. En un giro caprichoso del destino, ambas compañías se fusionan en 2017 y agrupan todo el negocio agrícola bajo la marca Corteva Agriscience, cuya división ibérica lidera Melgarejo en la actualidad.
«La agricultura del futuro será más productiva, precisa y eficiente en el uso de recursos. Y eso solo se va a conseguir con investigación, ciencia y tecnología; no hay otra».
Pocos CEOs pueden presumir de una trayectoria de más de 30 años en la misma compañía
Yo no he cambiado de empresa, pero la empresa ha cambiado mucho en estos años, y siempre me han dado posibilidades de crecimiento y me han permitido hacer lo que tenía interés en hacer. Empecé en posiciones técnicas y posteriormente fui asumiendo funciones de gestión, marketing y dirección. He tenido responsabilidades en EMEA, lo que me ha permitido conocer culturas y realidades muy distintas. En una multinacional aprendes muy rápido que lo que das por supuesto en un país no necesariamente es igual en otro. La diversidad enriquece.
La agricultura afronta grandes retos: cambio climático, impacto ambiental, digitalización, alimentar a una población creciente…
La investigación es fundamental para encontrar las soluciones a un mundo que crece y demanda más alimentos y de mejor calidad, con la superficie, el agua y las condiciones que tenemos. La ciencia y la tecnología nos permiten producir más con menor impacto. En 25 años vamos a ser 10.000 millones de habitantes en un planeta que tenía 2.000 millones hace 100 años. Además, tenemos que avanzar en proteína vegetal, cumplir con las normativas ambientales, tener en cuenta el cambio climático, etc.
¿Cuáles son hoy el propósito y los valores de Corteva Agriscience?
Nuestro propósito es mejorar la vida de quienes producen y de quienes consumen, mejorando al mismo tiempo el entorno para las generaciones futuras. Ahí hay tres ideas muy importantes: el agricultor como centro, la producción como servicio a la sociedad y el compromiso con el medio natural. Y luego están los valores. El primero es la curiosidad, que para mí es esencial, porque del deseo de entender nacen los avances. A partir de ahí vienen otros como mejorar la vida y la tierra, actuar con audacia, hacer siempre lo correcto manteniendo los estándares éticos y construir juntos, abrazando la equidad y la diversidad.
«De los 10 o 12 años que una semilla tarda en salir al mercado, la mitad corresponde a los ensayos de campo y la otra mitad a las aprobaciones legislativas».
¿Qué aporta Corteva Agriscience a la industria alimentaria?
En esencia, proveemos a la industria agrícola de semillas, fitosanitarios, productos biológicos y agricultura de precisión, que es un concepto muy potente. En origen teníamos sobre todo semillas y fitosanitarios, pero luego hemos reforzado la parte digital y biológica, con la integración de Granular en el ámbito tecnológico y compañías como Stoller –especialista en productos biológicos– y Symborg –empresa líder en tecnologías microbiológicas que tiene su sede en Murcia–. Corteva Agriscience, la división agrícola de DowDuPont que incorpora además Pioneer Seeds, es la única empresa con vocación 100% agrícola que cotiza en Wall Street desde junio de 2019.
«En España tenemos los mejores agricultores del mundo, con unas fincas y unas empresas agrícolas que están a la última».
CORTEVA AGRISCIENCE
Multinacional con 3 líneas de actividad: desarrollo de semillas, protección de cultivos (fitosanitarios) y biológicos y agricultura digital.
140 países.
21.000 empleados (2.000 en I+D).
90 plantas de producción.
150 centros I+D.
17.400 M. de dólares de facturación.
CORTEVA ESPAÑA
500 empleados.
El Centro Tecnológico de Investigación agrícola más importante de Europa (10.000 m2 y cerca de 1.500 m2 de laboratorios), ubicado en La Rinconada (Sevilla).
Planta de producción y Centro de Excelencia en el Valle de Tamón (Asturias).



