Alessio D'Antino
Experto en Food&AgriTech
La industria alimentaria afronta un cambio de paradigma. El concepto “Food is Medicine” está transformando la forma en que se producen y consumen los alimentos, conscientes todos de su impacto en la salud y el planeta. Este enfoque impulsa estrategias de innovación que pasan por el desarrollo de nuevos ingredientes que aporten beneficios funcionales específicos o el reaprovechamiento de los recursos. Según Alessio D’Antino, experto en innovación y FoodTech, la clave no es reemplazar lo existente de forma disruptiva, sino en integrarlo en la cadena de valor, permitiendo a las empresas innovar y diversificar su oferta de manera sostenible.
Alessio D’Antino es el fundador y CEO de Forward Fooding, la primera plataforma colaborativa de FoodTech del mundo, especializada en conectar empresas consolidadas con startups. Su trayectoria lo ha llevado a vivir y trabajar en lugares tan diversos como Italia, Corea del Sur, Australia, Estados Unidos y el Reino Unido. En cada uno de estos países ha sido testigo del despegue del ‘movimiento global’ del FoodTech, donde startups que conoció en sus inicios han llegado a convertirse en verdaderos unicornios.
En 2015 tuvo la visión de crear la primera plataforma mundial para la colaboración de la industria alimentaria y en 2018 el primer FoodTech hub de innovación en Londres. En 2020 decidió abrir un nuevo hub en Barcelona, contribuyendo así al desarrollo del Food & AgriTech en Europa. Hoy, bajo su liderazgo, Forward Fooding cuenta con tres importantes hubs en Londres, Barcelona y una oficina satélite en Roma. Además, lleva varios años apoyando a varios gobiernos en los países del golfo, en particular, en Emiratos y Arabia Saudí, lo que ha dado vida a la mayor comunidad de innovadores en alimentación a nivel mundial.
Esta es la segunda entrevista que hacemos en C84 a Alessio. Hace 6 años nos habló de las 3 tendencias que marcaban el paso de la industria alimentaria: el big data, la revolución disruptiva de las proteínas y los envases alternativos que redujesen los residuos. En esta ocasión nos traza un mapa claro de hacia dónde se dirige la industria: el uso de la IA para acelerar la innovación, la integración de nuevos ingredientes en la cadena de valor y la circularidad 360º.
Cada año su empresa elabora el ranking Food- Tech 500, que identifica los proyectos más innovadores en alimentación. ¿Qué macrotendencias van a rediseñar el sistema alimentario global?
La principal es lo que se denomina ‘Food is Medicine’. El consumidor cada vez es más consciente de que su alimentación impacta directamente en su salud, por lo que busca productos que no solo alimenten y nutran, sino que también aporten beneficios funcionales. Esta conciencia está impulsando la reformulación de muchos productos y la incorporación de nuevos ingredientes, lo que genera muchas oportunidades a las empresas de alimentación para captar a consumidores que antes no estaban interesados en determinadas categorías.
Muchas empresas tradicionales se están dando cuenta de que sus modelos enfrentan limitaciones y están pivotando hacia la inclusión de ingredientes funcionales o productos de mayor valor añadido. Esto no es solo una cuestión de crecimiento; también se trata de gestionar el riesgo. Si dependes de materias primas volátiles o categorías que pierden atractivo, es fundamental diversificar. Por ello, observamos movimientos estratégicos significativos en esta dirección.
Teniendo en cuenta esta macrotendencia, ¿cuáles son las principales estrategias que dirigen el rumbo hoy de la industria alimentaria?
Primero, la transición de la disrupción a la integración. En lugar de intentar reemplazar por completo lo existente, se busca mejorarlo.
Segundo, la circularidad, que abarca la optimización de recursos, la reducción de desperdicios y la conexión de la industria alimentaria con otros sectores. Este cambio estratégico, además de estar transformando el sector alimentario, también establece vínculos con otras industrias. Vemos numerosos ejemplos de cómo los residuos alimentarios se están reconfigurando en nuevos productos, no solo en alimentación, sino también en áreas como la moda o la construcción, creando así amplias oportunidades para diversificar y generar valor a partir de lo que antes era considerado un coste. Todo esto se alinea perfectamente con la presión regulatoria y las expectativas del consumidor.
Y como estrategia transversal en toda la cadena de valor, sobresale la incorporación de la inteligencia artificial en el desarrollo de productos. Las empresas que utilizan las herramientas disponibles avanzan más rápido que aquellas que siguen enfoques tradicionales, ya que la IA permite prever resultados y reducir la cantidad de iteraciones físicas, acelerando así el proceso de innovación. Este se hace evidente en el ámbito de los productos fermentados, donde las empresas que ya implementan estas tecnologías tienen una ventaja competitiva clara.
IA. Las empresas que utilizan estas herramientas avanzan más rápido que aquellas que siguen con enfoques tradicionales.
¿En qué desarrollos innovadores está trabajando la industria?
El enfoque “Food is Medicine” está impulsando a las empresas a explorar nuevas líneas de trabajo para atraer a más consumidores. Una de estas vías es la evolución hacia suplementos más funcionales. Los creamers, por ejemplo, son ingredientes diseñados para aportar cremosidad y sabor al café y otras bebidas, integrando beneficios para la salud como probióticos o postbióticos que mejoran la flora intestinal y la digestión, acercándose incluso a la nutracéutica. Ya se están viendo propuestas muy interesantes en bebidas e, incluso, en aguas.
Por otro lado, el descenso generalizado del consumo de bebidas alcohólicas, una mayor presión regulatoria, así como los factores estructurales del cambio climático que está incrementando por ejemplo el contenido de azúcar en la uva y, por tanto, el grado alcohólico, apremian a la industria a buscar alternativas. Así, están surgiendo tecnologías que ajustan el grado alcohólico utilizando capas de filtros que permiten reducirlo sin alterar significativamente las propiedades organolépticas. En lugar de optar por una estrategia radical de sustituir un producto con alcohol por uno sin alcohol, se introduce una categoría intermedia, facilitando la transición y permitiendo al consumidor mantener una experiencia cercana a la original.
¿Qué tecnologías están captando mayor interés hoy y cuál tiene el potencial de escalar más rápidamente?
La fermentación de precisión es probablemente el campo que más interés e inversión se está concentrando en este momento por las ventajas en seguridad alimentaria y sostenibilidad. Al final, se trata de replicar procesos naturales mediante biotecnología, pero con mayor control, utilizando microorganismos (levaduras, hongos, bacterias) modificados genéticamente mediante técnicas como CRISPR para producir ingredientes específicos (proteínas, grasas, enzimas) idénticos a los animales o vegetales.
Esta tecnología permite a la industria reducir su dependencia de materias primas sujetas a volatilidad, lo que es clave en el contexto actual. Por eso estamos viendo un desplazamiento claro de la inversión hacia este ámbito.
Para terminar, si miramos al futuro, ¿cómo será la oferta de los supermercados del mañana?
Es muy probable que veamos productos similares a los actuales, pero con una calidad superior. Habrá una mayor presencia de ingredientes naturales, soluciones basadas en el upcycling y más diversidad de opciones. En términos de proteínas, por ejemplo, habrá una gama más amplia y personalizada que incluya diferentes tipos de carnes, combinaciones con ingredientes vegetales y perfiles nutricionales variados. Esto generará una mayor complejidad para la industria, que tendrá que gestionar más referencias y segmentos de consumidores. Además, observaremos un consumidor menos fiel a las marcas y más centrado en atributos específicos del producto, lo que obligará a las empresas a adaptarse con mayor agilidad.
LAS FRASES
“Muchos negocios están en riesgo. No tanto en términos de ventas, que siguen creciendo, sino en los márgenes. Las empresas buscan alternativas eficientes y sostenibles a los cambios de hábitos o la volatilidad de las materias primas”.
“El consumidor quiere productos más saludables y más sostenibles, pero sigue siendo muy sensible al precio. Por tanto, es clave encontrar soluciones que sean rentables. No todas las innovaciones lo consiguen”.
“En los supermercacodos del futuro veremos productos similares a los actuales, pero con una calidad superior”.



