Cátedra de economía
El convulso entorno geopolítico impacta en nuestra economía y en el día a día de las empresas del gran consumo. Las guerras y los aranceles aumentan los costes, la inflación y comprimen los márgenes. En un nuevo mundo sin reglas internacionales, Europa y España deben aprovechar sus oportunidades, buscar nuevos mercados y ganar eficiencia y competitividad.
Riesgos geopolíticos. Su gestión es la principal prioridad de las empresas en la actualidad.
El gasto mundial en defensa ha aumentado un 41% en los últimos 20 años. Este es un síntoma evidente de que algo grave está ocurriendo en el contexto geopolítico. Los grandes analistas y agencias de calificación hoy sitúan el riesgo geopolítico como el más importante. También lo es para las empresas, que han puesto en el primer lugar de sus prioridades la gestión de riesgos geopolíticos.
Detrás de esta situación encontramos factores clave:
- Crisis de la OMC. La Organización Mundial del Comercio (OMC) no ha desaparecido, pero atraviesa una profunda crisis.
- Factor Trump. Ha dejado al mundo atónito amenazando con anexionar Canadá, controlar el Canal de Panamá e invadir Groenlandia.
- Traición a la OTAN. Estados Unidos está dejando de proteger a Europa y ha puesto al mundo patas arriba.
- Los aranceles como arma. Trump comenzó a aplicar aranceles como nunca habíamos visto. A China llegó a imponerle el 140% y a Europa un un 15%. De hecho, el año pasado las exportaciones españolas a EE. UU. cayeron un 8%.
- Escalada bélica. El impacto más terrible de Trump son las guerras. Seguimos con la guerra de Ucrania, la de Gaza y ahora la que más nos preocupa es la de Irán porque ha provocado una crisis energética global. Ante la inestabilidad, los precios del petróleo, el gas y otras materias primas han sufrido una enorme volatilidad.
- Otras amenazas. También están la guerra de Sudán, que hemos olvidado, otros conflictos potenciales en torno a Taiwán y los mares del sur de China, la incertidumbre de qué va a pasar con Groenlandia o Cuba y otras amenazas híbridas, como los ciberataques. España es el tercer país del mundo en recibir ciberataques y son cada día más peligrosos.
Mundo multipolar. Asistimos al fin de la hegemonía estadounidense, al declive de Europa y al ascenso de China en un mundo multipolar, con potencias medias –como Irán o Arabia Saudí– más influyentes.
Un mundo sin reglas
Se abre bajo nuestros pies un nuevo mundo totalmente incierto, en el que no podemos confiar en que los demás cumplan con las normas internacionales. El hecho de que el país más importante del mundo se haya retirado de numerosos organismos internacionales (OMS, Unesco, etc.) y amenace con retirarse o recortar su participación de otros (ONU, OTAN), que son los garantes del cumplimiento del derecho internacional, desincentiva al resto de países a cumplir con las normas internacionales.
En este nuevo contexto geopolítico asistimos al fin de la hegemonía estadounidense y al declive de Europa. Ahora se abre paso un mundo multipolar y transaccional sin reglas, en el que destaca el ascenso de China que está derrotando a EE. UU. tanto en el ámbito militar como económico y en el que varias potencias medias (como Irán, Turquía, Arabia Saudí o Pakistán) tendrán cada vez más influencia. Además, en un mundo sin normas, sin organismos internacionales creíbles, crece el riesgo de proliferación nuclear. Nadie ataca a Corea del Norte porque tiene armas nucleares. Si Irán las hubiera tenido, Estados Unidos no le hubiera atacado.
Recomendaciones para las empresas ante el riesgo geopolítico
Seguridad energética. Protegerse de la volatilidad con contratos a largo plazo e invirtiendo en estrategias de autoconsumo.
Eficiencia radical. Reducir costes mediante la automatización, la digitalización y el uso de IA.
Fusiones corporativas. Ganar escala para abaratar costes y ganar fuerza de negociación ante proveedores.
Acuerdos comerciales. Aprovechar los acuerdos de la UE (como Mercosur o India) para conseguir materias primas más baratas y acceder a nuevos mercados.
Relocalización de cercanía. Buscar proveedores en países cercanos para asegurar el suministro, diseñando planes de contingencia.



