Ignacio Antequera
Director de FEPEX
España es el primer exportador de frutas y hortalizas de la Unión Europea, un sector que mueve más de 20.000 millones de euros y que ha crecido de forma sostenida durante cuatro décadas. Pero la competencia asimétrica de terceros países, el encarecimiento de los costes productivos y una política comercial europea que el sector considera insuficientemente protectora están poniendo a prueba su viabilidad. Ignacio Antequera, director de FEPEX, la federación que agrupa a productores y exportadores de frutas, hortalizas, flores y plantas vivas, traza un diagnóstico claro del sector.
¿Cómo se comportaron las exportaciones en 2025?
La exportación española de frutas y hortalizas frescas en 2025 cerró con 12 millones de toneladas exportadas y 18.666 millones de euros en valor, con un descenso del 4% en volumen y un crecimiento del 4% en valor.
El retroceso del volumen exportado se produjo principalmente en las hortalizas, con un 7% menos respecto a 2024, totalizando 5,3 millones de toneladas, aunque el valor se mantuvo prácticamente igual, en 8.167 millones de euros. Destaca especialmente el retroceso del tomate, con un 15% menos, totalizando 581.361 toneladas y un valor que cayó un 5%, situándose en 1.052 millones de euros. La exportación de frutas experimentó un ligero descenso interanual del 1%, totalizando 6,6 millones de toneladas, mientras que el valor creció un 6,5%, elevándose a 10.499 millones de euros.
Por destinos, la UE se confirma como el primer mercado, con 10 millones de toneladas, representando el 84% del total exportado, siendo Alemania y Francia los primeros destinos. El porcentaje sube al 97% si se suman Reino Unido y el resto de países europeos, mientras que las ventas a países extraeuropeos descendieron un 14%, hasta 316.772 toneladas.
¿Cuál es la evolución en los primeros meses de 2026 y qué previsiones manejan de cierre?
En 2026 se mantiene la tendencia mostrada en 2025: estabilidad o ligera caída en volumen y crecimiento del valor. Con datos oficiales de Aduanas hasta febrero, la exportación española de frutas y hortalizas frescas registró un descenso del 4% en volumen, con 2,2 millones de toneladas, mientras que el valor aumentó un 5%, hasta 3.941 millones de euros, en comparación con el mismo periodo de 2025.
El sector se mueve en un contexto de menor producción en algunos cultivos, dificultades estructurales y presión de costes. La previsión para el conjunto del año es de estabilidad, siempre condicionada por factores como el clima, los costes y el entorno internacional.
“El principal riesgo es mantener la competitividad en un mercado cada vez más abierto”.
¿Cuáles son los principales retos de los productores de frutas y hortalizas españoles?
Los principales retos en la producción son la falta de productos fitosanitarios para combatir las plagas y mejorar los cultivos, la falta de mano de obra y la escasez de recursos hídricos. Estos tres factores son ya determinantes para mantener la rentabilidad de las explotaciones.
Y en el ámbito comercial requerimos acuerdos en los que se tengan en cuenta las especificidades de la producción y exportación de frutas y hortalizas y que no debiliten la posición de los productores comunitarios en detrimento de los de países terceros.
En ambos casos, es necesario un entorno normativo con exigencias regulatorias proporcionadas y que tenga en cuenta que el sector exportador compite en un mercado único con producciones de otros países comunitarios y de países extracomunitarios.
¿Qué escenarios prevé para el sector a medio plazo?
Las frutas y hortalizas constituyen el primer sector de la agricultura española, con un valor de más de 20.000 millones de euros. El sector es fuerte, muy profesional y seguirá siendo estratégico, si bien dos factores clave pueden influir decisivamente: por un lado, las políticas nacionales y europeas habrán de acompañar y tener en cuenta las necesidades de la producción; por otro, habrá que corregir las asimetrías en el ámbito de la política comercial que están provocando ya una pérdida progresiva de producción en la UE en favor de terceros países.
Esto no es solo un problema del productor, sino de toda la cadena, ya que afectará a la estabilidad del suministro, a la calidad y a la capacidad de respuesta ante la demanda.
LAS FRASES
"Las condiciones de competencia están pasando por un proceso de liberalización que está generando una globalización asimétrica".
"Si no se protege la base productiva, la UE será cada vez más dependiente de importaciones, fomentando un sistema alimentario menos estable".
"Las frutas y hortalizas constituyen el primer sector de la agricultura española. Es fuerte, muy profesional y seguirá siendo estratégico".



