Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

Cómo el cambio climático está obligando a transformar la agricultura tradicional

El cambio climático es una realidad que poco a poco está comenzando a afectar numerosos aspectos de la vida cotidiana y, por ende, cambiando la manera en la que vivimos, desde cómo nos movemos hasta cómo nos alimentamos. La agricultura ha sido tradicionalmente un sector fundamental en la economía, y con los últimos avances tecnológicos ha ido evolucionando gracias a las mejoras que se han introducido y que han permitido crear cultivos más resistentes, más eficientes y más sencillos de cultivar. Eso ha favorecido el incremento de la producción a nivel global y el acercamiento al objetivo de desarrollo sostenible marcado por las Naciones Unidas de erradicar el hambre en el mundo.

Esta tendencia hacia una agricultura y una producción de alimentos más sostenible se está viendo amenazada por los efectos del cambio climático. Este no se limita a un mero aumento de la temperatura a nivel global, sino que afecta sobre todo a la meteorología tal y como la conocemos, aumentando el número de fenómenos como incendios, inundaciones y otros desastres naturales. La imprevisibilidad con la que comienzan a surgir estos fenómenos comporta la necesidad de llevar a cabo cambios profundos en numerosas industrias, pero especialmente en la agricultura. Es un sector que se encuentra estrechamente relacionado con la naturaleza y que depende en gran medida de la meteorología y de los recursos naturales disponibles, tales como la tierra y el agua.

El cambio climático, por tanto, pone en jaque la capacidad de los países de producir alimentos para una población en aumento. Además, provoca que surjan nuevos retos para la producción alimenticia como lo son la aparición de nuevos parásitos, el agotamiento de las tierras debido al cambio en las condiciones climáticas o la escasez de agua. Esto hace que los agricultores estén empezando a tomar una serie de medidas tales como el cambio en la localización de las tierras de cultivo, que a nivel global se están desplazando hacia las zonas norte de los países.

Este sencillo cambio es un indicador de que a un nivel macro, el aumento de las temperaturas hará que cambie incluso la balanza de pagos de los países, al cambiar los lugares a nivel internacional en los que se producen las principales commodities. Así, países que tradicionalmente han sido exportadores de un determinado cultivo, pueden ver amenazada su fuente de ingresos. Al ir modificándose la composición estratégica de las exportaciones de cada país, puede cambiar el mapa a nivel global de los países, favoreciendo a unos y perjudicando a otros. Estos últimos, deberán comenzar a hacer inversiones en nuevos sectores clave, si desean continuar manteniéndose relevantes en el panorama internacional. De esta manera, países como Guinea, Ghana, Nigeria o la India esperan ver disminuida su producción agrícola en beneficio de otros como Canadá, Rusia, Estados Unidos o incluso Finlandia.

La agricultura no será el único sector perjudicado. La ganadería también espera verse afectada al ser una industria intensiva en agua que requiere entre 5.000 y 20.000 litros para producir 1 kilogramo de carne. Este factor, combinado con el aumento de la población y el consiguiente aumento del consumo de carne a nivel mundial, hacen que las alternativas propuestas para dar solución a este problema pasen forzosamente por la reducción global de la ingesta de carne y la búsqueda de alternativas sostenibles para la producción de proteína animal para el consumo humano.

De esta manera, la principal solución por la que se apuesta internacionalmente es la mitigación de las emisiones de CO2, de manera que el aumento de la temperatura comience a moderarse y con ello se estabilice el cambio meteorológico que produce dicho aumento. Esta medida que resulta tan intuitiva tiene, sin embargo, un elevado coste tecnológico que pocos países están dispuestos a asumir. Con ello, se pone en peligro el sector agrícola en todo el mundo, que deberá confiar en la inversión e iniciativa privadas para poner solución a este problema.

Guidance

  • La inversión en sistemas de producción agrícola sostenible para la implementación de numerosas iniciativas, desde el aumento de la eficiencia en el uso del agua, hasta el desarrollo de nuevos cultivos modificados genéticamente que sean resistentes a las nuevas condiciones climáticas y el desarrollo de pesticidas que hagan los cultivos más resistentes a nuevas amenazas. La inversión empresarial en este tipo de iniciativas se convierte en la clave para el desarrollo del sector agrícola del futuro.
  • El sector ganadero también debe invertir en innovación, apostando por nuevas formas alimenticias como son la producción de proteína proveniente de insectos o la inversión en alternativas a la carne tradicional, apostando por la proteína vegetal o la carne producida en laboratorios.

¿Quieres saber más?

Report: El estado de los mercados agricultores productores de commodities en 2018

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

Alphabet empezará el proyecto Toronto Smart City este...

Toronto va a ser la ciudad con la primera “zona inteligente” del mundo. Alphabet, la empresa matriz de Google, es la responsable de este proyecto, con el que comenzará a dar forma a las ciudades inteligentes del futuro.Las consecuencias de este proyecto:Diversificación de las fuentes de ingresos – Los grandes gigantes tecnológicos querrán convertirse en grandes gestores de los datos generados por los ciudadanos, con el objetivo de ofrecer servicios adaptados a sus necesidades. Esta cesión de datos supondrá una fuente de ingresos adicional para las ciudades, que ofrecerán sus datos a cambio de liquidez y conocimientos.Modificación del modelo urbanístico – Alphabet pretende cambiar el concepto de las ciudades, incrementando la sostenibilidad creando para ello zonas verdes y zonas peatonales con tiendas, ocio y oficinas. Además, ofrecerá viviendas asequibles para los habitantes de Toronto con ingresos más bajos.Digitalización – Este proyecto se traducirá en la digitalización de toda la zona de Toronto sobre la que se han focalizado, en la cual los edificios serán modulares y se podrán ampliar para alojar empresas y familias y los autobuses sin conductor reemplazarán a los coches privados, entre otros avances.Para saber más haz click aquí

La UE acaba de publicar unas directrices debilitadas para...

La privacidad de los usuarios, así como el almacenamiento de los datos obtenidos por organizaciones, ha producido desconfianza en la sociedad. Debido al desarrollo alcanzado por las nuevas tecnologías y su uso extendido por parte de las empresas, se ha creado el libro blanco para la regulación de la Inteligencia Artificial, resolviendo el debate en la Unión Europea. Estas directrices serán aplicadas a tecnologías de alto riesgo, por lo que aún sigue existiendo un largo camino por recorrer.

Cómo el diseño de proteínas con IA puede resolver los...

La startup Shiru, pionera en el desarrollo de ingredientes sostenibles mediante inteligencia artificial, ha lanzado el Protein Design Institute, una iniciativa que busca transformar los pilares invisibles pero fundamentales de lo que comemos: las proteínas funcionales.

Esto es lo que sabemos sobre la carne cultivada en...

La carne cultivada lleva un tiempo generado interés significativo como una posible solución para reducir el impacto climático asociado con la producción tradicional de carne. Uno de los principales impulsores de las empresas que se centran en la carne cultivada es su potencial para limpiar el impacto climático de nuestro sistema alimentario actual. Las emisiones de gases de efecto invernadero de los animales que comemos  representan casi el 15% del total mundial, una fracción que se espera que aumente en las próximas décadas. En promedio, 1kg de carne de res puede generar emisiones equivalentes a 100kg de dióxido de carbono.La idea detrás de la carne cultivada es que se produzca a partir de células animales reales, sin la necesidad de criar y sacrificar animales enteros. Eso tiene el potencial de reducir drásticamente la huella ambiental de la producción de carne, ya que se requieren menos recursos, como tierra, agua y alimentos para los animales.Sin embargo, aún hay desafíos y cuestiones que deben abordarse antes de que la carne cultivada pueda demostrar ser una alternativa sostenible a gran escala: La producción de carne cultivada aún generará emisiones, ya que se requiere energía para operar los reactores donde crecen las células. Incluso con el uso