Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

El chip analógico de IBM inspirado en el cerebro tiene como objetivo hacer que la IA sea más sostenible

El chip analógico de IBM, inspirado en el cerebro humano, representa un gran avance tecnológico hacia una IA más eficiente y sostenible. La creciente integración de la IA en nuestras vidas ha planteado preocupaciones sobre su impacto ambiental a largo plazo, especialmente en términos de consumo energético y emisiones de carbono, lo que podría obstaculizar su desarrollo. 

En este contexto, el innovador chip de IBM marca un cambio de paradigma en la forma en que se realiza la computación (procesamiento y transporte de datos y realización de diversas operaciones) en sistemas de IA.

A diferencia de los chips convencionales, donde la computación y el almacenamiento de datos se llevan a cabo en diversos componentes, este chip elimina la necesidad de transferir datos de un lado a otro, reduciendo drásticamente el consumo de energía asociado con esta transferencia de datos.

Se estima que el transporte de datos puede aumentar el consumo de energía entre 3 y 10.000 veces más de lo necesario para realizar los cálculos en sí mismos. En comparación, el chip de IBM completa tareas de manera más rápida y con una fracción mínima de la energía requerida por los sistemas convencionales. Este avance representa un paso significativo hacia una IA más sostenible, al tiempo que mantiene la precisión y eficacia en las operaciones realizadas.

Al imitar la computación cerebral, este chip combina la computación y la memoria en un solo componente, similar a cómo funciona el cerebro humano. Esta eficiencia ofrece una nueva perspectiva sobre cómo diseñar sistemas de IA que sean respetuosos con el medio ambiente.

Es fundamental que, a medida que continuamos explorando las posibilidades de la IA, también consideremos su impacto ambiental. El desarrollo de tecnologías como el chip analógico de IBM representa una dirección prometedora hacia una IA más sostenible. Al integrar la innovación tecnológica con la responsabilidad ambiental, podemos avanzar hacia un futuro donde la IA contribuya a un mundo más equilibrado y sostenible.


Para saber más, haz click aquí

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

3 elementos para que la Mobility as a Service (MaaS) tenga...

El continuo tránsito de personas desde el mundo rural hacia las ciudades supone un reto al que enfrentarse para garantizar una convivencia sostenible en unas aglomeraciones urbanas que adquieren dimensiones inabarcables con el paso de los años.

La maduración de la fabricación aditiva: aplicaciones de...

La impresión 3D, un término que a menudo se utiliza como sinónimo de fabricación aditiva (la adición sistemática de materiales para formar un producto final), tiene actualmente alrededor de cuatro décadas de antigüedad. Originalmente fue desarrollada en los años 80, con la finalidad de reducir los plazos y los costes para el desarrollo de prototipos. Por aquel entonces, la tecnología de impresión 3D era ampliamente desconocida por la generalidad debido a los elevados costes y a la limitación de herramientas de software disponibles. La última década ha visto numerosos avances en la impresión 3D, a la vez que la bajada de los costes y los avances tecnológicos han conseguido que sea más viable comercialmente. 2 de cada tres fabricantes ya utilizan la impresión 3D, y otro 25% está planeando adoptarla en un futuro. Esta tecnología está siendo utilizada para desarrollar vehículos, aviones, casas, dispositivos médicos, prendas de tejido vivo, muebles, etc., aunque no todos a escala. Está previsto que la industria de impresión 3D a nivel mundial crezca de 7,3 miles de millones de dólares en 2016 a 12,7 miles de millones de dólares en 2018, y a 21,2 miles de millones en 2020, lo que representa un CAGR del

Positive Age House: cuando el hogar se convierte en...

Saishunkan Pharmaceutical ha presentado la Positive Age House, una vivienda diseñada para activar la capacidad de autocuración del cuerpo humano.

Vehículos autónomos para las tareas más duras de la...

FarmWise, una startup de San Francisco, en colaboración con la compañía de fabricación y de automóviles Roush, están trabajando en un proyecto de robots autónomos capaces de desarrollar las tareas más duras de la agricultura. La tradición industrial de Michigan ha hecho que FarmWise, creada en 2016 y que ha conseguido levantar $5,7 millones, decida emprender este proyecto en dicho estado donde aspiran a poder probar la primera docena de unidades en este año 2019.