Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

Investigadores de Harvard y MIT están desarrollando una máscara facial que se ilumina cuando detecta el coronavirus

Investigadores del Laboratorio MIT ya trabajaban en 2014 con tecnología para la detección de virus como el Ébola. Ahora están trabajando en la creación de una mascarilla que detectaría si el paciente esta infectado por COVID-19 y lo indicaría a través de una señal fluorescente. Los resultados han sido prometedores, por lo que en las próximas semana el equipo espera demostrar que su creación es funcional y viable para su uso.


Las implicaciones de esta innovadora creación son:

  • Detección precoz de infectados – La comercialización de esta mascarilla podría suponer un adelanto en la detección de personas infectadas por COVID-19, generando una ventaja para controlar y gestionar con mayor rapidez la pandemia. Con esta detección precoz no solo se reduciría el riesgo de la persona infectada, sino de contagio al resto de la población.
  • Optimización de los servicios médicos – El uso de la mascarilla en hospitales funcionaría como método de triaje, descongestionando la sanidad de manera que pueda ofrecerse un servicio más personalizado y eficiente. Su aplicación al mundo laboral puede ofrecer una oportunidad para acelerar la economía, detectando trabajadores infectados, o por el contrario, permitir mayor capacidad en las sedes, con un control diario de esta mascarilla, que permita levantar restricciones en términos de capacidad.


Para saber más haz click aquí

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

¡SPRINT 2!

Nuevos servicios de sostenibilidad: ¿Cómo ayudar a las empresas de AECOC a generar un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad?Desarrollo de nuevos servicios en ámbitos como circularidad, descarbonización, y transparencia y cadena de suministro responsable.Este segundo sprint se ha trabajado de la mano del departamento de Sostenibilidad, con el objetivo de desarrollar nuevos servicios en materia de sostenibilidad, pilar estratégico para AECOC y de vital importancia para todo el tejido empresarial, español y global.Durante este sprint se han llevado a cabo varias sesiones dirigidas mediante las cuales se ha buscado cómo solucionar el reto planteado.ESTRUCTURA DEL SPRINT 2 Y PARTICIPANTES​En la primera sesión, se trabajó el reto en 3 equipos los cuales consiguieron desarrollar un total de 51 ideas para su solución. En la segunda sesión dirigida, se realizó el aterrizaje de las ideas de la sesión 1, concluyendo en 6 propuestas para la solución del reto, posteriormente agrupadas y simplificadas en 4 definitivas.Se crearon equipos de trabajo los cuales desarrollaron estas cuatro propuestas de solución al reto y, finalmente se realizó una sesión de presentaciones de las propuestas de cada equipo. Todos aquellos que queráis conocer más acerca de las propuestas podéis poneros en contacto con el Equipo

Los drones ya vuelan para servicios públicos en Asia...

Por primera vez el gobierno estadounidense permite a una empresa de servicios públicos, emplear drones capaces de volar más allá del alcance visual del piloto, para realizar tareas de supervisión y mantenimiento. Esta línea de vuelo está protegida por la legislación estadounidense, no ocurriendo lo mismo en Europa y en Asia, donde la ley es más permisiva con los drones de empresas en este campo y dónde (especialmente en Asia Pacífico) se espera en 2020 un aumento exponencial de los mismos.

Posible alternativa al plástico hecha de madera y fibras...

En la búsqueda de alternativas al plástico, se ha descubierto la tela de araña como una opción más ecológica. Ésta, mezclada con fibras de madera, resulta en un nuevo material completamente biodegradable y libre de petróleo que supera en fuerza y resistencia a la mayoría de materiales sintéticos y naturales del mercado. Con el fin de producir “telas de araña” a escala comercial, los investigadores copiaron la estructura del ADN de las arañas para fabricar un material químicamente similar.

Biología sintética: la próxima frontera del foodtech

La biología sintética (BioS) se encuentra dentro de la rama de la biotecnología aplicada a la alimentación. Ofrece un gran potencial para revolucionar la forma en que producimos alimentos. Esta tecnociencia se enfoca en la creación de nuevos sistemas vivos mediante componentes artificiales y/o naturales.