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Carbon Maps ayuda a la industria alimentaria a reducir su impacto climático

La empresa francesa Carbon Maps se ha convertido en una solución innovadora que aborda el impacto ambiental de la industria alimentaria. 
En tan solo unas semanas después de su creación la empresa recaudó más de 4 millones de dólares de inversión. Esto se debe a la creciente preocupación y la conciencia sobre el cambio climático de los consumidores.

La empresa está construyendo una plataforma de software como servicio para la industria alimentaria que rastrea el impacto ambiental de cada uno de sus productos en su línea.  Además, la plataforma se puede utilizar como base para las valoraciones ecológicas.

El gran interés que ha generado Carbon Maps se debe a que no se trata de una empresa de contabilidad de carbono, sino que, la compañía evalúa el impacto ambienta de los productos, no de las empresas, y se centra únicamente en la industria alimentaria, lo que la hace única en su enfoque.

Los fundadores de la compañía tienen un enfoque en proyectos de alimentación y salud, de hecho, uno de los fundadores, Patrick Asdaghi, ya había creado posteriormente una empresa de entrega de alimentos, FoodChérie, la cual diseña sus propias comidas y las vende directamente a los clientes finales con un enfoque importante en los alimentos saludables.

En este sentido, en Francia son algunas las empresas que han empezado a trabajar en una calificación ecológica con una agencia pública (ADEME) que supervisa el proyecto. Se trata de una evaluación del ciclo de vida del producto y la calificación de letras va de la A a la E.

Aunque de momento son pocas las empresas que incluyen estas cualificaciones ecológicas en sus etiquetas, es posible que aquellas que obtienen buenas calificaciones las utilicen para promocionar sus productos en el futuro. 

La Unión Europea está trabajando en desarrollar un estándar llamado Huella Ambiental del Producto (PEF), lo que podría llevar a que los países creen sus propios sistemas de puntuación basados en estos criterios. Esto implicaría que las empresas de alimentación tengan que recopilar y acceder a los datos precisos sobre sus cadenas de suministro y aquí es donde entraría el trabajo de Carbon Maps.

“No se puede tener una verdadera estrategia climática si no se cuenta con alguna colaboración a lo largo de la cadena”,  Patrick Asdaghi.


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