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El nanosensor que reduce el desperdicio de alimentos mediante el control de la maduración

El desperdicio de alimentos viene siendo desde hace tiempo el reto pendiente de la industria agrícola, debido a los cortos ciclos de vida de los productos frescos. Con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario, los investigadores del Instituto de Massachusetts han creado unos nano tubos de carbono semi-conductores capaces de detectar una hormona del crecimiento que generan las plantas. Con ella, son capaces de realizar el seguimiento de la frescura de los alimentos.

Las implicaciones de esta innovadora creación son:

  • Aumento en el consumo de alimentos de temporada – Gracias a esta innovadora creación, es posible potenciar el consumo de los alimentos de temporada, debido a una mejora en la percepción del consumidor de los mismos derivado del conocimiento que permite obtener de los tiempos óptimos de maduración. Así se logra generar una percepción de mayor calidad del producto y estimular su consumo.
  • Optimización de las cadenas de suministros de alimentos – Los alimentos deben llegar en las mejores condiciones a los distribuidores, encargados de hacer llegar el producto al consumidor final. Por ello, los indicadores disponibles gracias a estos investigadores ayudan a la mejora en la gestión y organización de las cadenas de suministros. Con esto, no sólo se controlarán los tiempos para hacer llegar el producto lo más fresco posible, sino que la satisfacción del consumidor se verá afectada de manera positiva.
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