Noticias Tecnología - Innovación - Ciencia

add ver todas

El nanosensor que reduce el desperdicio de alimentos mediante el control de la maduración

El desperdicio de alimentos viene siendo desde hace tiempo el reto pendiente de la industria agrícola, debido a los cortos ciclos de vida de los productos frescos. Con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario, los investigadores del Instituto de Massachusetts han creado unos nano tubos de carbono semi-conductores capaces de detectar una hormona del crecimiento que generan las plantas. Con ella, son capaces de realizar el seguimiento de la frescura de los alimentos.

Las implicaciones de esta innovadora creación son:

  • Aumento en el consumo de alimentos de temporada – Gracias a esta innovadora creación, es posible potenciar el consumo de los alimentos de temporada, debido a una mejora en la percepción del consumidor de los mismos derivado del conocimiento que permite obtener de los tiempos óptimos de maduración. Así se logra generar una percepción de mayor calidad del producto y estimular su consumo.
  • Optimización de las cadenas de suministros de alimentos – Los alimentos deben llegar en las mejores condiciones a los distribuidores, encargados de hacer llegar el producto al consumidor final. Por ello, los indicadores disponibles gracias a estos investigadores ayudan a la mejora en la gestión y organización de las cadenas de suministros. Con esto, no sólo se controlarán los tiempos para hacer llegar el producto lo más fresco posible, sino que la satisfacción del consumidor se verá afectada de manera positiva.
    Para saber más haz click aquí

NOTICIAS RELACIONADAS

add ver todas

La nueva frontera de la alimentación: ingredientes...

Los consumidores ya no se conforman con snacks que simplemente “no sean malos”, sino que buscan productos que aporten beneficios concretos para su salud

La tarjeta de crédito que rastrea las emisiones de carbono...

La startup sueca Doconomy ha lanzado al mercado la primera tarjeta de crédito que permite limitar el gasto en compras no en base a la cuantía monetaria gastada, sino a las emisiones causadas por aquello que se compra. Esta tarjeta fabricada con materiales reciclados permite, además, compensar la huella de carbono emitida con las compras donando a proyectos certificados por Naciones Unidas a través de una app.

Se ha creado una película de recubrimiento de alimentos...

La startup americana Cambridge Crops ha desarrollado un spray que permite preservar la vida de los productos frescos (desde fruta hasta flores) durante más de dos semanas. Este spray a base de agua y partículas de seda natural, crea una fina capa invisible sobre los alimentos haciéndolos más duraderos.

Esto es lo que sabemos sobre la carne cultivada en...

La carne cultivada lleva un tiempo generado interés significativo como una posible solución para reducir el impacto climático asociado con la producción tradicional de carne. Uno de los principales impulsores de las empresas que se centran en la carne cultivada es su potencial para limpiar el impacto climático de nuestro sistema alimentario actual. Las emisiones de gases de efecto invernadero de los animales que comemos  representan casi el 15% del total mundial, una fracción que se espera que aumente en las próximas décadas. En promedio, 1kg de carne de res puede generar emisiones equivalentes a 100kg de dióxido de carbono.La idea detrás de la carne cultivada es que se produzca a partir de células animales reales, sin la necesidad de criar y sacrificar animales enteros. Eso tiene el potencial de reducir drásticamente la huella ambiental de la producción de carne, ya que se requieren menos recursos, como tierra, agua y alimentos para los animales.Sin embargo, aún hay desafíos y cuestiones que deben abordarse antes de que la carne cultivada pueda demostrar ser una alternativa sostenible a gran escala: La producción de carne cultivada aún generará emisiones, ya que se requiere energía para operar los reactores donde crecen las células. Incluso con el uso