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El nuevo detector Deepfake de Microsoft pone la realidad a prueba

Tras el escándalo que supuso en las anteriores elecciones estadounidenses la cantidad de información y vídeos falsos o deepfakes que circulaban por la red afectando el resultado de las mismas, Microsoft decide dar un paso al frente creando una herramienta que permite analizar imágenes y vídeos y detectar el porcentaje de manipulación que han tenido gracias a la inteligencia artificial.

Las implicaciones de este desarrollo son:

  • El peligro de la desinformación – Una de las principales paradojas de la era en la que vivimos es la capacidad de acceso a cantidades ingentes de información como nunca antes ha tenido el ser humano y, por otro lado, la cantidad masiva de información falsa con la que diariamente somos bombardeados. Esta paradoja explica el acceso de diferentes actores globales a manipular las perspectivas de la sociedad a nivel global, poniendo en peligro sistemas políticos y estructuras sociales estables.​
  • “Una imagen vale más que mil palabras”… o no – El mayor de los peligros de la desinformación es la capacidad que tiene para hacer parecer verdadera una información que de otra forma sería imposible. Esto se consigue gracias a la creación de imágenes falsas, haciendo cada vez más complejo discernir la realidad de aquello que no lo es y pudiendo desencadenar comportamientos o incluso movimientos sociales que pongan en peligro la seguridad ciudadana.

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