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La fiebre del oro de la Luna está a punto de empezar

La nueva fiebre del oro ocurrirá en la Luna. Esto es lo que piensan los expertos tras el inesperado interés suscitado por el satélite 50 años después del primer aterrizaje del hombre en el mismo. Tras el exitoso aterrizaje del Apollo 11 en su superficie, la Luna había dejado de fascinar el imaginario colectivo. Sin embargo, después del exitoso aterrizaje de China en su cara oculta, el interés de la Agencia Espacial Europea por desarrollar el concepto del “pueblo lunar”, la potente inversión de 1,6 billones de dólares realizada por el Presidente Trump con el objetivo de volver a llevar al hombre a la Luna en los próximos 5 años y el creciente número de empresas privadas comercializando viajes a nuestro satélite, está claro que la Luna se convertirá en poco tiempo en el destino de moda.

¿Por qué despierta tanta fascinación e interés la Luna? El motivo principal es su abundancia tanto en recursos naturales como en potencial para su explotación científica. Así algunos de los recursos que se conoce puede haber en la Luna son:

  • Agua: la Luna cuenta también con el agua como uno de sus recursos naturales, principalmente en estado sólido y encerrada en cráteres. El agua es siempre un recurso interesante, no sólo para el sustento de la vida, sino también porque es posible separar sus componentes (hidrógeno y oxígeno) para emplearlos como combustibles para motores. De esta manera se podría establecer puntos de recarga de combustible para cohetes sin necesidad de transportar el combustible.
  • Titanio y metales raros: la Luna tiene gran interés por las grandes cantidades de titanio y de metales raros que contiene. Es, además, especialmente interesante porque estos metales se encuentran a poca profundidad, por lo que su extracción seria relativamente fácil.
  • Energía solar: existen puntos en picos de montañas lunares en los cuales no se pone el sol. Esto los convierte en puntos estratégicos de extracción de energía que también pueden servir para abastecer campamentos y naves.
  • Establecimiento de observatorios científicos: la Luna se posiciona como el observatorio perfecto para asteroides cercanos, permitiendo determinar su composición y calcular su valor para la evaluación de su posible explotación. Además debido a la composición diferente de su atmósfera a la de la Tierra, permitirá hacer observaciones del espacio con menores interferencias.
  • Isótopos raros: el satélite contiene además grandes cantidades de isótopos raros, cuyo valor es en ocasiones superior al del oro. Ejemplo de ello es el Helio-3, un isótopo muy escaso en la Tierra y que también tiene un uso potencial como combustible.
  • Regolito: también conocido como polvo lunar, se posiciona tanto por su composición como por su abundancia como el material más eficiente en costes para la construcción de los asentamientos lunares. Además estudios demuestran que también tiene potencial para su uso en impresión 3D.


Está claro que las ventajas son múltiples y que son muchos los stakeholders involucrados que están detrás de hacer fortuna con la fiebre del oro lunar. Tanto es así que la inversión no es sólo a nivel nacional, las empresas privadas están también invirtiendo y potenciando los avances tecnológicos llegando incluso a ofrecer millonarias recompensas a individuales por hitos como hacer el primer viaje a la Luna “low cost” o ser el primero que encuentre agua. Este tipo de iniciativas han hecho que el sector espacial experimente un crecimiento exponencial y se espera que en el futuro crezca a un ritmo del 2,6% anual. Este crecimiento presenta numerosos riesgos, entre ellos el riesgo de consumir los recursos del espacio en tiempo récord. Esto es lo que piensan los expertos que podría ocurrir en base al denominado efecto de la “duplicación temporal”, el cual hace referencia al tiempo que tarda una economía en doblar su tamaño. Así, una economía que crece al 10% anual, duplicará su valor en 7,3 años. Por tanto, si se siguieran con la tendencia esperada de un modesto 3,5% de consumo anual de los recursos del espacio, nos llevaría a consumir un octavo del total de los recursos del Sistema Solar en 400 años, consumiéndose por entero el resto de recursos en sólo 60 años por el efecto de la “duplicación temporal”.
Se hace por tanto de imperiosa necesidad que en el preludio de esta nueva fiebre del oro se establezcan límites y regulación al respecto de manera que evitemos cometer los mismos errores que en la Tierra.


Guidance

  • La anterior carrera espacial supuso un enorme avance para los productos de consumo, posibilitando la aparición de infinidad de nuevos productos. Esta nueva carrera traerá consigo una nueva oleada de innovaciones cuyas aplicaciones al día a día del consumidor supondrán una gran oportunidad de crecimiento para aquellas empresas que sepan aprovecharlas.
  • En el futuro, muchas empresas deberán estar preparadas para ampliar sus operaciones, ya no fuera de los límites nacionales de su territorio, sino fuera de los límites de su planeta, por tanto una previsión y estrategia adecuadas pueden suponer en muchas ocasiones el elemento que sirva para posicionar dichas empresas por delante de su competencia.


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